Salud

La crisis de la salud pública en la Ciudad

21 mayo, 2015

La salud en la Ciudad de Buenos Aires muestra, en sus dimensiones más crueles, la desigualdad entre el Norte y el Sur de la Ciudad. La mortalidad infantil y la esperanza de vida son dos de los indicadores que expresan esta inequidad. Según datos oficiales publicados hasta 2013, en la zona norte mueren siete de cada mil niños nacidos vivos; en la zona sur mueren 10,7. Algo similar se observa respecto de la esperanza de vida: un vecino que vive en la zona sur tiene en promedio cinco años menos de esperanza de vida que aquel que vive en el norte.

Frente a este escenario, el modo en el que el Gobierno de la Ciudad administra el sistema público de salud no hace más que profundizar esa desigualdad. En efecto, la asignación presupuestaria para las diferentes zonas de la Ciudad es profundamente desigual. En el presupuesto del año 2015, el ejecutivo porteño decidió destinar $17.244 pesos para cada usuario del sistema público de salud del sur de Buenos Aires; mientras que, en simultáneo, asignó $39.428 pesos para cada usuario de la zona norte. A su vez, esto se da en un contexto en el cual la participación del área de salud en el presupuesto total de la Ciudad muestra una disminución de 4,14 puntos porcentuales desde el inicio de la gestión PRO.

Si bien las diferencias entre el norte y el sur de la Ciudad son históricas, es una decisión política intervenir para achicar la brecha. A la luz de los números que arroja el propio sistema de estadísticas de la Ciudad, queda en evidencia que el Gobierno porteño ha profundizado notablemente la desigualdad entre los ciudadanos de un sector y otro.

 LA UTILIZACIÓN DEL SISTEMA PÚBLICO DE SALUD EN LA CIUDAD DE BUENOS AIRES

La Ciudad de Buenos Aires contaba en 2013 con 2.890.151 habitantes de los cuales sólo el 16,8 % (491.325) utilizaba el sistema de salud público. Por su parte, el 47,1 % (1.361.261) utilizaba obra social, y el 26,9 % (777.450), medicina prepaga directa y prepaga o mutual vía obra social[1].

El Sistema de Salud de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires se encuentra divido por tres grandes sectores: el sistema de salud público, el sistema de seguridad social (obras sociales), y el sistema privado de la salud (sistema de prepagas o mutuales).

Desde el comienzo de la gestión de Mauricio Macri en la Ciudad se puede ver una disminución en la cantidad de porteños/as que utilizan el sistema de salud público: mientras que en 2007 el 18,7% de la ciudadanía lo utilizaba (un total de 540.458 personas), en el año 2013 la proporción disminuyó al 16,8% (491.325 personas). En términos absolutos, entre estos años de gestión PRO más de 49 mil personas dejaron de utilizar el sistema público.

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Como correlato de esta realidad se ha producido un avance sustancial de los efectores privados de salud (mayoritariamente prepagas). De tal modo, mientras que en 2011 el 31,6% de los porteños no utilizaban el sistema público ni las obras sociales, en 2013 la proporción creció al 36%.[2]

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 La Ley Básica de Salud (N° 153, sancionada en 1999) establece que el sector estatal de salud se organiza territorialmente en unidades de organización sanitaria denominadas regiones sanitarias, integradas cada una de ellas por unidades locales o áreas de salud.

 En el año 2008, a través de la Resolución Nº 31 del Ministerio de Salud, se crean las Regiones Sanitarias I (comunas 1, 3 y 4), II (comunas 7, 8 y 9), III (comunas 5, 6, 11 y 15) y IV (comunas 2, 12, 13 y 14). Ahora bien, la distribución de usuarios entre las regiones es sumamente desigual.

Mientras que las dos regiones del sur de la Ciudad (I y II) concentran el 72,5% de los porteños/as que utilizan el sistema público de salud, las regiones centro y norte concentran la proporción restante (y sólo el 7,74% de sus habitantes utilizan el sistema público).

Pese al avance general del sector privado, en las comunas del sur de la Ciudad se evidencia una fuerte demanda del sistema público.

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ANÁLISIS DE LAS PARTIDAS PRESUPUESTARIAS DESTINADAS AL MINISTERIO DE SALUD

La participación del presupuesto del Ministerio de Salud en el presupuesto total de la Ciudad del año 2015 es la menor desde el inicio de la gestión macrista. En efecto, este año el Ministerio de Salud tiene asignado el 18,18% del presupuesto total ($15.469.979.819), proporción significativamente menor al 22,41% de 2010 ($3.912.883.705)

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Asimismo, resulta particularmente llamativa la asignación presupuestaria a las distintas zonas sanitarias, en relación a la cantidad de usuarios del sistema público.

En efecto, mientras que las regiones 3 y 4 (zona norte) tienen asignado para 2015 un presupuesto de $39.428 por usuario del sistema público ($5.570.165.719 para un total de 141.022 personas), las regiones 1 y 2 (del sur) tienen un presupuesto de menos de la mitad: $17.244 por usuario del sistema público ($6.403.060.960 para un total de 371.314 personas).[3]

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LA ATENCIÓN PRIMARIA DE LA SALUD

La Ciudad de Buenos Aires cuenta en la actualidad con 41 “Centros de Salud y Acción Comunitaria” (Cesac), desplegados por todo el distrito: trece se encuentran en la Región Sanitaria I, diecisiete en la Región Sanitaria II, tres en la Región Sanitaria III, y ocho en la Región Sanitaria IV.

Desde el comienzo de la gestión del PRO, el acceso a la atención primaria, fundamentalmente en los Cesacs, es uno de los principales problemas para los vecinos debido a la falta de turnos, de profesionales y, fundamentalmente, de presupuesto.

En la actualidad se realizan 300 consultas menos por día que al año 2008 y 100.000 consultas anuales menos: mientras que en 2008 se realizaron un total de 556.219 consultas, con un promedio de 1.524 consultas por día, en 2013 el total de consultas fue 443.747, un promedio de 1.216 por día.[4]

De los 41 centros de salud en funcionamiento dentro del distrito, 31 (75,6%) de ellos han reducido su capacidad de atención en el conjunto de las especialidades. De esos 31, 23 pertenecen a las regiones sanitarias I y II. Los casos más notorios se ubican en los barrios de Lugano, Flores y Parque Avellaneda. En Lugano, el Cesac N°18 pasó de atender un promedio de 45 turnos por día a tan sólo 16 turnos en 2013 (-65,3%); en Flores el Cesac N°19 pasó de 45 turnos a 8 en 2013 (-81,9%); y en Parque Avellaneda, en el Cesac N°13 donde en 2008 se atendían 38 consultas por día, en 2013 sólo se atendieron 5, lo que implica una reducción en su atención de -87%[5].

SITUACIÓN DE LA MORTALIDAD INFANTIL

La tasa de mortalidad infantil en la Ciudad de Buenos Aires ha sido históricamente una de las más bajas del país. Sin embargo, su evolución durante los últimos años ha sido preocupante.

Resulta llamativo que durante la campaña para las PASO porteñas de este año, la Dirección General de Censos y Estadísticas de la Ciudad de Buenos Aires haya publicado datos provisorios sobre la última tasa de la mortalidad infantil que muestran que la tendencia pareciera haberse revertido[6]. La Ciudad es uno de los pocos distritos del país en los cuales el indicador referido aumentó recientemente sus valores de modo sostenido. En efecto, son sólo 4 los distritos que en 2013 presentaron una tasa de mortalidad infantil superior a la de 2007: además de la CABA, también Neuquén, Río Negro y Tucumán. Tanto a nivel nacional como en el resto de las provincias, tal indicador se redujo durante dicho período (en algunos casos muy notablemente, como en Chaco que disminuyó de 21,2 a 11,6 por mil nacidos vivos, o en Formosa, que cayó de 22,9 a 14,2).

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El mayor porcentaje de muertes de niños menores a un año en la Ciudad de Buenos Aires ocurren en los primeros 28 días de nacimiento (etapa relacionada estrechamente con los primeros cuidados hospitalarios) y son por causas reducibles. Las causas reducibles son aquellas que podrían evitarse con “acciones en el sistema de salud sencillas y de bajo costo”, y han crecido entre 2007 y 2013.

Asimismo, las comunas del sur de la Ciudad son las que más reflejan este aumento. Mientras que la tasa de mortalidad infantil por muerte reducible para las regiones del sur es de 6,21 puntos, para las regiones del norte dicha tasa es de 4,13 puntos.

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La situación de la salud en las distintas zonas de Ciudad de Buenos Aires expresa los indicadores más notorios de la desigualdad entre norte y sur.

Un niño que nace en la zona sur de la Ciudad tiene más probabilidades de morir que uno que nace en la zona norte debido a la desigual tasa de mortalidad infantil evidenciada en cada una de las zonas. En efecto, mientras que la zona norte (regiones sanitarias 3 y 4) tenía en 2013 una tasa promedio de mortalidad infantil de 6,99 por mil, en la zona sur (regiones 1 y 2) el valor era de 10,78.

A su vez, durante estos años se ha ampliado en un 50% la brecha entre los valores registrados en cada una de las zonas.

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ESPERANZA DE VIDA

Uno de los indicadores preocupantes que expresa la desigualdad en la Ciudad de Buenos Aires es el de la Esperanza de Vida. Este indicador es una expresión de la desigual calidad de vida que tienen los vecinos de la ciudad en función a su localización geográfica.

Un vecino de algunas de las comunas del sur de la Ciudad  vive, en promedio, casi 5 años menos que uno que vive en alguna de las comunas del de la región norte. Los habitantes de las regiones del norte viven un promedio 78, 6 años, mientras que los de las regiones del sur viven 74 años. Siendo la Ciudad de Buenos Aires la jurisdicción con mayor esperanza de vida de todo el país, resulta preocupante advertir que el promedio de vida de la zona sur no llega al promedio de esperanza de vida alcanzado a nivel nacional que trepa a mas de 78 años.

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CONCLUSIONES

El sistema de salud público de la Ciudad va perdiendo terreno frente al avance del sistema privado y, como se demuestra en este informe, la actual gestión del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires ha incidido en el avance de esta tendencia. La evolución de la participación del presupuesto de salud en el presupuesto total ha ido disminuyendo año a año en términos relativos, llegando a 2015 con la partida más baja desde el inicio de la gestión macrista.

A la vez, quedan en evidencia la desigualdad que existe entre el norte y el sur de la Ciudad en la salud en general, con la distribución inequitativa del presupuesto teniendo en cuenta las diferentes demandas de esas zonas, los niveles de mortalidad infantil y los indicadores de la esperanza de vida.

En resumen, siendo la Ciudad de Buenos Aires una de las más ricas del país, este análisis evidencia un retiro paulatino del Estado en una de las áreas claves en materia de derechos para los ciudadanos.


[1] Datos de la DGCyE del GCBA.

[2] El cambio en la clasificación producida en el 2011 dificulta la comparación con los años previos.

[3] La cantidad estimada de usuarios del sistema público de salud en esta sección se realizó en base a la información poblacional del año 2014 y la distribución porcentual de la población por tipo de cobertura médica de 2013.

[4] Fuente: Dirección General de Estadística y Censos (Ministerio de Hacienda GCBA). EAH 2002/2013.

[5] Fuente: Dirección General de Estadística y Censos (Ministerio de Hacienda GCBA).

[6] Recientemente el ejecutivo porteño publicó un informe dando cuenta del descenso de la mortalidad infantil durante 2014, aunque refiriendo que la información proviene de datos provisorios.