Desarrollo

El trabajo ilegal en la Ciudad: un fenómeno que crece con la complicidad del gobierno porteño

21 mayo, 2015

El pasado 27 de abril, dos chicos de 5 y 10 años murieron carbonizados como consecuencia del incendio que devastó una vivienda en el barrio de Flores donde funcionaba un taller textil clandestino.

La existencia de este taller, así como de otros en la misma zona, había sido previamente denunciada por una fundación. Sin embargo, el Gobierno de la Ciudad no realizó ningún tipo de inspección ni intervención para frenar los atropellos a los que eran sometidos los trabajadores que se desempeñaban allí.

Ahora bien, la lamentable inacción del ejecutivo porteño frente a esta tragedia no constituye una excepción al modo en el que la actual gestión ha abordado la problemática del trabajo ilegal. Y la consecuencia de esta situación es que, en la Ciudad más rica del país y administrada por uno de los estados subnacionales con mayor presupuesto, el trabajo ilegal se ha mantenido prácticamente estable durante los últimos años (e incluso ha crecido en las comunas del sur).

En efecto, a diferencia de lo que ocurre a nivel nacional, en donde el trabajo no registrado disminuyó entre 2008 y 2013 de 37% a 33,7%, en la Ciudad de Buenos Aires dicho indicador se ha mantenido relativamente estable, con valores que oscilaron alrededor del 27%.

Trabajoilegal1

A su vez, el trabajo no registrado expresa también los niveles de desigualdad que existen entre las zonas norte y sur de la Ciudad[1]: mientras que las comunas del norte tuvieron en 2013 una tasa promedio de 22,8%, la del sur fue superior en casi 10 puntos porcentuales (32,2%). Por otro lado, la brecha entre dichas zonas se amplió durante la gestión del PRO, ya que en 2008 los indicadores de cada una se distanciaban en 6,3 puntos porcentuales. Asimismo, mientras que entre 2011 y 2013 el indicador cayó casi dos puntos porcentuales en el norte; en el sur creció un punto.

Trabajoilegal2

A su vez, la comuna en donde la tasa de trabajo no registrado registró el mayor crecimiento entre 2008 y 2013 fue justamente la siete, donde se sitúa el taller clandestino que en el que fallecieron los dos chicos a fines de abril. En efecto, en ella aumentó 4,6 puntos porcentuales (de 28,7% en 2008 a 33,3% en 2013).

Ahora bien, qué ha hecho el Gobierno de la Ciudad frente a esta situación? Contrariamente a lo que debería, ha debilitado notablemente las funciones de inspección laboral (que, vale aclarar, son aquellas que podrían haber detectado estas irregularidades y, en consecuencia, evitado la tragedia del fallecimiento de los chicos).

En efecto, según surge de la respuesta del ejecutivo porteño al pedido de informes sobre diversos puntos vinculados con la Dirección General de Protección del Trabajo (Resolución N°298/2014), se observa que, mientras el trabajo no registrado en el conjunto de la Ciudad de Buenos Aires se mantuvo prácticamente estable entre 2012 y 2013, las tareas de inspección laboral por parte del Gobierno de la Ciudad, en lugar de intensificarse, se atenuaron.

Un primer indicador de ello es la cantidad de actas labradas en inspecciones, que disminuyó marcadamente tanto en lo que respecta a normativa laboral y a trabajo a domicilio, como a trabajo infantil. A su vez, la reducción más pronunciada fue justamente la relacionada a trabajo infantil, que cayó un 57%.

Trabajoilegal3

Por otra parte, también se observa que, mientras las metas relativas a cantidad de inspecciones laborales a realizar en el año se mantuvieron estables entre 2012 y 2013, los porcentajes de cumplimiento se redujeron significativamente: si en 2012 habían sido prácticamente del 100%; en 2013 fueron del 84% en el caso de normativa laboral y de 68% para trabajo a domicilio. Las cifras de trabajo infantil evidencian, también en este caso, la situación más preocupante, dado que en 2013 se cumplió apenas la mitad de las metas propuestas.

Trabajoilegal4

El debilitamiento de la inspección laboral y la notable incapacidad del gobierno porteño de reducir el trabajo ilegal en su jurisdicción se relaciona claramente con la insuficiencia de personal abocado a realizar dichas tareas. En efecto, para el año 2013 la dotación de inspectores para normativa laboral era de 31, y para trabajo a domicilio (área que también engloba a trabajo infantil), de apenas 23.[2]

En definitiva, la muerte de los dos chicos en Flores pone al descubierto no sólo la existencia de una red de talleres clandestinos que funcionan en la Ciudad de Buenos Aires y someten a sus trabajadores a condiciones rayanas a la esclavitud, sino también la absoluta inacción e incluso complicidad del Gobierno de la Ciudad, que durante estos años debilitó profundamente las funciones de inspección laboral. El resultado de esta situación fue, contrariamente a lo sucedido a nivel nacional, un estancamiento del trabajo ilegal en el conjunto de la Ciudad, y en simultáneo, un aumento de este mismo indicador en las comunas del sur.


[1] Comunas del norte: 2, 5, 6, 10, 11, 12, 13, 14 y 15. Comunas del sur: 1, 3, 4, 7, 8 y 9.

[2] Fuente: respuesta al pedido de informes sobre D.G. de Protección del Trabajo (Resolución N°298/2014). No se cuenta con datos de años anteriores.