Gobierno y Participación

Entrevista a Gabriela Cerruti, legisladora porteña por Nuevo Encuentro – Frente para la Victoria

9 febrero, 2015

Una de las interpretaciones respecto de por qué Mauricio Macri gobierna la Ciudad de Buenos Aires desde fines de 2007 sostiene que la mayoría de los porteños son ideológicamente de derecha. ¿Qué opinión te merece esta lectura?

Yo no creo que la mayoría de los porteños sean ideológicamente de derecha. Sí creo que el electorado de la Ciudad de Buenos Aires tiene características particulares que los diferencian del resto de las ciudades y provincias del país.

Macri tenía una buena imagen porque no venía del terreno estrictamente político: es el hijo de un empresario, que había tenido una gestión exitosa al frente de un club de fútbol. Eso puede haber hecho que su imagen fuese la de un tipo exitoso. Pero hoy representa un modelo de ciudad que está agotado.

Hoy hay muchas personas que quieren que Buenos Aires cambie, que quieren una ciudad que los mire, que los escuche, que los incluya.

IMG_4650¿Qué ciudad deja Macri después de 8 años de gobierno?

Creo que deja una ciudad que ha mejorado en algunos aspectos, pero también una en la que no se ha avanzado en cuestiones fundamentales, por ejemplo en la urbanización de las villas. Los vecinos de la 31, de la 20, de distintas villas de la Ciudad esperan hace años que se haga algo desde el Estado para mejorar su calidad de vida, y no se ha avanzado en este asunto.

La clausura de los espacios culturales es otra cuestión. Recuperar los lazos sociales en la Ciudad. Vivimos en una ciudad que se piensa mucho desde lo individual porque nos han ido metiendo en la cabeza el miedo al otro. Y es imposible concebir a una ciudad en donde tengamos mejor calidad de vida si desde el Estado no se piensan distintas estrategias que apunten a recuperar la trama social e histórica de cada barrio de la Ciudad. Esto también nos va a permitir pensar en la identidad de cada uno y de la Ciudad de Buenos Aires.

¿Puede decirse que durante la gestión del PRO el Estado porteño tuvo un rol no intervencionista?

Mirá, yo creo que en muchísimos aspectos el PRO pensó el rol del Estado como una caja para administrar para sus amigos. Lo vemos en el tema de las concesiones de las grúas, en el aumento del estacionamiento medido, en la autorización de emprendimientos inmobiliarios sin regulación.

El problema de esta gestión es que no piensa al Estado como una entidad que debe gestionar estrategias y políticas públicas que apunten a garantizar los derechos de los habitantes de la Ciudad de Buenos Aires, que somos todos. Lo vemos en la falta de inversión en salud y educación, en cómo se concibe a la cultura.

La forma en que se piensa al Estado desde la gestión PRO es ideología pura. Fijate si no cómo se han manejado los presupuestos en los últimos años…

La diferencia entre la zona norte y la zona sur de la Ciudad evidencia la falta de planificación en cuestiones que conciernen a los derechos y a la calidad de vida de todos y todas.

¿Qué significa la idea de “Vivir bien” y cómo nos podríamos acercar a ese horizonte en la Ciudad de Buenos Aires?

El “Vivir bien” viene de la cultura aymara de Bolivia. De hecho, la gestión de Evo Morales en los últimos años agregó esta idea del vivir bien a su constitución.

Los aymara piensan a la sociedad como una comunidad. Una comunidad se piensa en relación a la suma de las partes que conforman un todo. En este sentido tenemos que pensar que el bienestar colectivo, el reconocernos como parte de un entramado social articulado es lo único que va a garantizar que la experiencia individual sea mejor, más rica. Para vivir bien en la ciudad es necesario que nos encontremos con los otros, con el vecino, en el barrio, con los compañeros.

Hay que trabajar en la recuperación de la identidad. Que nuestros pibes puedan ir a la escuela en su propio barrio, que haya centros culturales, centros de salud, espacios de encuentro que permitan que nos encontremos con quienes son parte de nuestra vida cotidiana, que comparten el barrio en el que vivimos, que conforman esta ciudad tan heterogénea.

IMA78552Vivir bien también es dejar de pasar horas arriba de un auto trasladándonos de un lugar a otro. Para esto creo que pensar una ley de comunas en donde las actividades en cada una funcionen descentralizadamente y sean gestionadas por sus propios vecinos es fundamental.

Es pensar a la ciudad en relación con las necesidades y los deseos de sus habitantes. Es recuperar el río y el espacio público, y también pensar cómo se llena el espacio público, que no es concebirlo como una fachada sino como el lugar en donde se construyen una multiplicidad de sentidos que hacen al tejido social, que hacen que pensemos el mundo de una manera particular.

¿La propuesta de UNEN (ahora ECO, alianza que lleva como precandidatos a Lousteu y Ocaña) para la Ciudad representa una alternativa real al Macrismo?

UNEN (ahora ECO) tiene muchos conflictos internos que tienen que ver con la diversidad de miradas y de ideología que tienen puertas adentro. Me parece que tienen que trabajar en encontrar un eje que haga que tengan que ver entre ellos, antes de pensar en disputarle poder al macrismo. No creo que un frente con tanto conflicto interno pueda dar una batalla real.

¿Qué evaluación haces de la campaña del Frente Para la Victoria en las primarias de la Ciudad?

Creo que, en líneas generales, estuvo bien. Me parece que en el encuentro de las personas uno a uno, en la calle, quizá nos dio la sensación de que podíamos llegar a consolidarnos como la segunda fuerza en la Ciudad, y después eso no se vio tan reflejado como esperábamos en los votos. Pero no tenemos que perder de vista que la campaña para las primarias fue el punto de partida, y que seguimos trabajando para que lo obtenido en esas elecciones sea el piso.

 ¿Cuáles son los desafíos de cara a las próximas elecciones de la Ciudad, el domingo 5 de julio?

Me parece que el desafío principal es ganar la calle, porque es en la calle donde podemos encontrarnos con las personas, y es también el lugar en donde hay que dar la discusión por el modelo de ciudad que queremos. Hoy en Buenos Aires hay dos modelos, no tres. Uno es el del PRO que es el modelo de la derecha, y el otro es el del FPV, que quiere transformar la Ciudad con inclusión social. 

Hay que ir a buscar uno a uno a los porteños para que sepan que podemos tener una ciudad en donde todos estemos incluidos, en donde haya derecho a la vivienda, en donde se recuperen los hospitales y las escuelas, en donde recuperemos el alma y la trama de la ciudad. Creo que lo que tenemos que hacer es ganar la calle, para poder dar la pelea.

Ahora estamos trabajando en articulación con los distintos espacios kirchneristas dentro de la Ciudad, porque la propuesta es el proyecto. Y eso no es sólo un slogan. El candidato es Mariano en representación del proyecto nacional, para que la Ciudad sea para sus habitantes y no para la libertad desmedida de empresa que es lo que sucede hoy.  Entonces creo que, en esa línea, el desafío más importante es poder ganar la calle y encontrarnos con los vecinos, ir buscando los votos uno a uno.