Desarrollo

Sigue creciendo la deuda de la Ciudad

17 marzo, 2015

A pesar de que la Ciudad de Buenos Aires es la más rica de Argentina, los recursos genuinos no alcanzaron durante estos años para financiar todos los gastos que el Poder Ejecutivo quiso realizar. Como alternativa, la actual gestión utilizó al endeudamiento como herramienta para sostener niveles mayores a los que el presupuesto propio puede cubrir.

En este artículo analizamos cómo fue creciendo ese endeudamiento durante la jefatura de gobierno de Mauricio Macri, cómo se compone esa deuda y a qué fue destinada.


La Ciudad de Buenos Aires, a diferencia de la mayoría de los distritos y provincias de la Argentina, tiene la particularidad de poder financiarse casi en su totalidad a través de recursos propios. Para dar noción de su nivel de riqueza, basta con comparar su presupuesto con el de otros distritos: el gasto presupuestado de la CABA para 2013 era 51 veces el de Morón, lo cual hace de una disponibilidad de gasto de $ 14.030 anual per cápita en la Ciudad, contra uno de $ 2.475 en uno de los departamentos más populosos de la Provincia de Buenos Aires.

Fuerte Aumento del Stock de Deuda

Hasta la gestión de Mauricio Macri, la Ciudad solía solventar sus gastos con recursos propios al tiempo que se desendeudaba, luego de haber atravesado la crisis del 2001 sin defaultear su deuda, sino cumpliendo con sus compromisos en uno de los peores momentos de nuestro país.

A partir de 2008, momento en que el PRO asume el ejecutivo porteño, la situación cambió y se comenzó a aplicar una política de financiamiento a través de endeudamiento público. Así, por medio de la toma de préstamos y emisión de bonos, desde entonces hasta el día de hoy, la deuda (calculada en dólares) es más de cuatro veces mayor. El macrismo inició su gestión con una deuda de U$S 501 millones y hoy se encuentra en U$S 2.357,4 millones.

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Finanzas de la Ciudad – Características de la deuda

La creciente toma de deuda de la Ciudad siembra dudas acerca de la sostenibilidad futura de la misma en cuanto a la posibilidad real de afrontar los pagos correspondientes a cada nuevo endeudamiento y sus respectivos intereses. A su vez, los niveles de endeudamiento registrados preocupan en cuanto a la mayor participación que tendrá el pago de obligaciones sobre el presupuesto total año a año.

¿A qué fue destinado el endeudamiento?

La mayoría de las leyes de endeudamiento que envió el Poder Ejecutivo y fueron aprobadas por el Legislativo durante la gestión del PRO, tuvieron la característica de no ser del todo específicas en cuanto a la obra a la que se iba a destinar el capital obtenido. Ese hecho, sumado a la falta de una comisión de seguimiento de deuda que la analice, imposibilita conocer el destino específico en el que fue gastado el capital obtenido.

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Por su parte, la participación de los gastos de capital (relacionados a la inversión pública o financiera que incluye la adquisición de bienes de capital, construcciones y equipos) sobre el total presupuestado, ha fluctuado año a año durante la gestión del macrismo. A pesar de los altos niveles de endeudamiento registrados entre 2009 y 2012, los gastos de capital alcanzaron sólo el 15% durante este período, siendo más bajos que en el año 2006 cuando representaban el 19,3%.

A su vez, el endeudamiento no se vio cristalizado en obras de infraestructura que lo pudieran justificar. Un caso paradigmático fue la utilización que se le dio al Bono Ley 3.380[1], que tenía como fin la expansión de las Líneas A, B y H del subterráneo, y que terminó finalmente en una cuenta del Banco Ciudad porque los pliegos para esas obras aún no estaban preparados. Luego, por la Ley N° 3.528 esos fondos fueron destinados a AUSA (U$S 100 millones), Plan Previal – Construcciones del Ente de Mantenimiento Urbano Integral (U$S 50 millones) y a Infraestructura y Mantenimiento del Ministerio de Educación (U$S 36 millones).

A pesar de la intención inicial de mejorar la infraestructura del subterráneo de la Ciudad, los fondos terminaron destinándose a obras que se podrían haber financiado en pesos, lo cual resulta sumamente inconveniente en un país con problemas estructurales de restricción externa.

Los endeudamientos en 2015 y la refinanciación de vencimientos (roll-over)

Hasta fines del 2014, el endeudamiento de la Ciudad de Buenos Aires estaba fuertemente concentrado en los años 2015, 2016 y 2017.

A principios del 2015 se hizo una importante emisión de bonos con el objetivo de refinanciar el vencimiento del Bono Ley 3.152 art.3 – Serie 8 por el cual se debían pagar en concepto de capital U$S 475 millones, mientras que por intereses U$S 29,4 millones.  Este bono, emitido en 2010, tuvo la tasa de interés más alta de la historia de la Ciudad con un 12,5% anual en dólares.

A tal fin se emitieron U$S 500 millones a seis años (al 2021). De esta manera se logró aplazar el pago de deuda de este año, incrementándose las obligaciones en el mediano plazo donde hasta aquí no había vencimientos importantes.

A su vez, a pagar en pesos surgen Letras del Tesoro emitidas este mismo año y el pago de intereses de Bonos Ley 4.949 mencionados anteriormente, cuya amortización se da en etapas y una de ellas es precisamente en 2015.

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La moneda de emisión de las deudas

Si observamos las formas que tuvo el endeudamiento de la Ciudad de Buenos Aires a lo largo de los años, se puede observar que el stock de deuda actual está en un 85,8% en moneda extranjera (en dólares en su mayor medida y una pequeña parte en euros) y el 14,2 % en pesos. Cabe destacar que hasta el cuarto trimestre del 2014 el porcentaje de deuda en moneda extranjera alcanzaba el 94,4% del total, el método para bajar dicha participación no fue otra que emitir deuda en pesos.

Conclusiones

Para tomar consideración de lo que significa el monto adeudado, en relación a los recursos que se estiman para 2015 ($ 83.702.206.968), podemos decir que si medimos el stock de deuda total en pesos a un tipo de cambio 8,82 pesos por dólar y 1,14 euros por dólar, este representa un 22,2% de los recursos esperados para 2015. Si sumamos a esto los intereses a pagar, la deuda implica un 25,8%.

La Ciudad de Buenos Aires ya ha logrado más que triplicar su deuda de 2008 a esta parte, llegando la misma a los U$S 2.357,4 millones si la medimos en dólares. En el comienzo de la gestión macrista las emisiones de bonos tuvieron el objetivo de mejorar la infraestructura de la Ciudad, principalmente en subterráneos, aunque no siempre los fondos terminaron destinándose a dicho fin. En la actualidad estamos viviendo la necesidad de estirar los pagos de amortizaciones (capital) hacia adelante, como es el caso de los últimos dos endeudamientos aprobados por la Legislatura en 2014 (por U$S 185 millones en mayo y de U$S 890 millones en junio). Si bien es cierto que se están pudiendo pagar los intereses y que estos representan un escaso monto de los recursos de la Ciudad, es claro que se está haciendo necesaria una renegociación del capital para no tener que destinar una parte significativa del presupuesto anual para el pago de deuda. A su vez, estos endeudamientos se presentan en momentos complicados para la Argentina en la obtención de deuda por el conflicto suscitado con los fondos buitres, y al mismo tiempo todos estipulan vencimientos en el corto-mediano plazo.


[1] Bono Ley 3.380: Significando U$S 300 millones, fue colocado en marzo de 2010 a una tasa del 12,5% anual.