Derechos humanos, seguridad y convivencia

“El Estado de la Ciudad ha sido puesto al servicio de las políticas de mercado” – Entrevista a Delia Bisutti

17 marzo, 2015

Com.Unidad Buenos Aires entrevistó a Delia Bisutti, ex legisladora porteña actualmente a cargo de los Espacios de Memoria que se trasladaron de la órbita de la Ciudad a la administración del Estado nacional. En su repaso por el actual estado de los ex centros clandestinos de detención, torutura y exterminio, Bisutti desenmascara la estrategia de desfinanciamiento a las políticas sociales y de educación, la relación funcional del macrismo con la última dictadura cívico militar y la actualidad de un gobierno que interviene a favor de los grandes grupos económicos.


Buenas Tardes, gracias por atendernos. En primer lugar quiero preguntarle por las políticas de Derechos Humanos del GCBA (Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires), particularmente ¿cuál es el estado de los ex –CCDTYE (Centros Clandestinos de Detención, Tortura y Exterminio) que dependían de la Sub-Secretaría de Derechos Humanos del GCBA teniendo en cuenta las políticas de desfinanciamiento y abandono del IEM (Instituto Espacio para la Memoria) que culminaron con su pasaje a la órbita del gobierno nacional?

Delia Bisutti: Está muy claro que no es uno de los ejes de Macri en la ciudad, ni reformular ni establecer como política de Estado el tema de los derechos humanos tal cual está a nivel nacional y tal cual como existen programas y políticas sobre la materia establecidos desde la Secretaría de Derechos Humanos de Nación; más bien todo lo contrario, hacen lo mínimo.

Hay cosas que han mantenido, como por ejemplo, una de las leyes que habíamos votado en  la primera legislatura, el Parque de la Memoria, que tiene una normativa y sigue dependiendo del Gobierno de la Ciudad; otra de las leyes era la del Instituto Espacio para la Memoria, el ex IEM, que a lo largo de los años ha ido teniendo a su cargo la responsabilidad del funcionamiento de los ex–Centros Clandestinos que fueron recuperados como espacios de memoria dentro de la Ciudad de Buenos Aires.

_DSC2043-EditarEn los últimos años, no se produjo un gran desfinanciamiento de los presupuestos para el IEM, que sí se aprobaban en la Legislatura; sino que luego de su aprobación, las partidas correspondientes no eran habilitadas desde el Ministerio de Hacienda; me refiero a que no se producía la ejecución total de las partidas presupuestarias asignadas. Esto a su vez provocó que el mantenimiento de estos sitios, que fueron recuperados y deben ser preservados como espacios de memoria para el conjunto de la sociedad, fuera desvaneciéndose.

Más allá de las críticas, que yo tengo, y que varios han hecho al propio funcionamiento del ex IEM trasladando esto a las políticas del Macrismo referidas al tema de los derechos humanos, la realidad es que su política permanente fue aprobar los presupuestos de la Legislatura en los cuales se mantenía o se aumentaba el presupuesto para el funcionamiento del IEM, pero luego, desde el Ministerio de Hacienda no se iba habilitando el uso del dinero con lo cual esas partidas no se terminaban de ejecutar; lo que en la práctica provocó que las políticas de mantenimiento de los ex-Centros fueran cayendo cada vez más y los Centros se fueran “viniendo abajo”;  porque se necesita un buen presupuesto para sostener el trabajo de los conservadores, de los arqueólogos, de los trabajadores, ya que se trata de lugares para, lamentablemente, mostrar el horror que se vivió ahí, además de transformarlos en espacios de memoria y de vida. Pero, fundamentalmente, son espacios recuperados de memoria y de vida mostrando el espacio físico de esos sitios donde aconteció la detención y el exterminio de miles de compañeros que han pasado por esos sitios en los distintos barrios de nuestra Ciudad de Buenos Aires. No se trata de sitios en un lugar aislado, escondidos tras una montaña, fue aquí, en nuestros propios barrios; en Floresta tenemos dos; en la zona de Congreso otro; en lo que es el bajo autopista ahora, un edificio donde funcionó lo que se llamó “Club Atlético”, que fue destruido y que fue recuperado por políticas llevadas adelante mucho antes del macrismo, en la época en que [Aníbal] Ibarra era Jefe de Gobierno; y a partir de las políticas del macrismo todo eso se fue dejando de lado; “haciendo” que subsistan pero en realidad nunca fortificándolos.

Sabemos que el macrismo, sistemáticamente, tiene estas políticas de desfinanciamiento en casi todas las áreas de gobierno: aprueba partidas presupuestarias que luego subejecuta mientras que, paralelamente, endeuda a la Ciudad de Buenos Aires. ¿La subejecución en las partidas asignadas a políticas de derechos humanos y de memoria es mayor, igual o menor a la subejecución en otras áreas?

DB: No, en general es mayor, por supuesto hablando porcentualmente porque en términos absolutos, por razones obvias, por ejemplo, el porcentaje de la “torta” global de la Ciudad destinado al funcionamiento educativo es muy superior al presupuesto destinado al funcionamiento de los ex-CCDTYE. De todas formas el presupuesto asignado al funcionamiento de los ex-CCDTYE era significativo respecto al presupuesto total aprobado; pero, al mismo tiempo, era muy  significativo respecto al presupuesto total no ejecutado. Si bien en la partida de educación el gobierno macrista no ejecutaba un alto porcentaje, respecto al asignado a derechos humanos y particularmente a las políticas de memoria, la porción no ejecutada, siempre en términos porcentuales, era mucho mayor. No en el monto en pesos, sino en porcentaje respecto al monto total asignado a cada área. En este sentido el deterioro es mucho mayor.

¿Dentro de la partida presupuestaria destinada a educación se computan los subsidios a la educación privada, aumentados sistemáticamente por el macrismo en detrimento de la educación pública? ¿No se estarían “distorsionando” de esta manera los números dados del presupuesto ejecutado en educación en relación al sector privado?

DB: Sí, dentro del presupuesto en educación está el subsidio a las escuelas privadas, lo que en realidad se subsidia son los salarios de los docentes de la educación privada, pero el macrismo ha aumentado los montos relacionados con los subsidios a la educación privada, no solamente con respecto a los porcentajes salariales que le compete por normativa, sino que hay subsidios específicos al funcionamiento de las escuelas privadas. Eso siempre va en detrimento del funcionamiento de las escuelas estatales.

Se puede encontrar cierta coherencia concomitante entre las políticas respecto al gasto público en el GCBA y el deterioro de lo público. Por ejemplo el avance, muy significativo desde lo visual y lo simbólico, en la apropiación de los espacios públicos a través del cercado de plazas que implica la limitación horaria y el reglado de la interacción social entre los vecinos en el espacio público. ¿Cree que esto tiene que ver con una concepción ideológica de lo público? ¿Es casual que sea Macri quien lleve adelante este tipo de políticas, teniendo en cuenta el lugar que ocupó el Grupo Macri durante la dictadura militar desde el punto de vista de su crecimiento exponencial en los 7 años que transcurren entre 1976 y 1983 y de la transferencia de su deuda externa al Estado? ¿Hay alguna relación que se pueda establecer?

DB: Hay una relación directa. Hay que saber qué significa Macri, y el macrismo, si querés, desde el punto de vista político-ideológico. Está relacionado con esas etapas donde él era parte de ese empresariado, más allá del rol de su padre, era parte de SOCMA, no solamente en aquella época u hoy sino, fundamentalmente en los ’90; tuvo mucho crecimiento lo privado a costa del Estado, e inclusive, hoy sostiene mucho de la época de los ’90 y las políticas del gobierno de Menem respecto de una política estatal favorecedora de lo privado y del rol del mercado.

_DSC9531-EditarNosotros tenemos una mirada desde el campo popular de seguimiento y apoyo a las políticas nacionales de los gobiernos Kirchneristas sobre la importancia del rol del Estado; del Estado como aquel que regula el sistema para todos, incluidos los privados; pero que además pone énfasis en las políticas sociales y aquellas que vayan en beneficio de los que menos tienen. Las políticas macristas tienen una mirada totalmente opuesta, según ellas el Estado de la CABA ha sido puesto al servicio de las políticas de mercado; y las relaciones que se hacen desde el Estado benefician a los grandes emprendimientos, las grandes empresas, los grandes grupos. Inclusive ha votado la propia Legislatura, con la oposición nuestra, pero con mayoría macrista, políticas de apoyo y subordinadas a los intereses del Grupo Clarín respecto a los medios de comunicación. Tenemos una postura completamente opuesta.

Hay que entender que el Grupo SOCMA y otros grupos (Clarín entre ellos) han tenido un enorme desarrollo porque las políticas de Estado de aquel entonces beneficiaron a los grandes grupos económicos. La política del macrismo es esa. Un Estado no benefactor, sino interviniendo para garantizar los derechos a los privados y a los grandes grupos corporativos.

Esto que dice es muy interesante porque, habitualmente, existe la idea de que el Estado es intervencionista cuando interviene con políticas públicas dirigidas a defender a los sectores más vulnerables; pero existe un Estado intervencionista en el otro sentido, que es el Estado neoliberal.

DB: Claro, cuando el Estado interviene defendiendo los derechos de las minorías ahí ya no hablan de intervención como “mala palabra”, sino de un Estado que “deja fluir al mercado”. Ese es el discurso, pero existe un Estado que interviene a favor del mercado, mientras que nosotros tenemos otra concepción.

Volviendo a la CABA, existe otra serie de indicadores en el gobierno de Macri que “alarman”. Me refiero a los intentos de nombramientos de ciertos funcionarios ligados a la represión, como el de Abel Posse en educación o el del “Fino” Palacios al frente de la Metropolitana. En este sentido, y teniendo presentes acciones represivas del gobierno macrista como la represión de la UCEP a personas en situación de calle, la represión de la Metropolitana en el Parque Indoamericano y en el Borda, el espionaje a ciudadanos, entre otras ¿se puede hablar de una continuidad, al menos desde el punto de vista de la concepción ideológica, entre la mirada de la dictadura militar de imponer violentamente el neoliberalismo y las políticas represivas del gobierno de Macri?

DB: Y sí, existe una continuidad porque son personajes que tienen que ver con esa concepción y que la aplican desde el lugar que la están ejerciendo; él está ejerciendo la Jefatura de Gobierno de la CABA, aplica esas políticas, y yo creo que él tiene convicción en ese sentido, está convencido de lo que está haciendo, lamentablemente; entonces avanza con esa concepción, como si fuese la panacea, con eso de la “mano dura”, sin decirlo, quizás, textualmente con esas palabras; pero en realidad se trata de “El Orden”; todo tiene que estar ordenado según sus “categorías” de orden en la sociedad, el rol de la policía que no está para cuidar o para convencer o para avanzar en una sociedad más democrática, sino que “está” para limitar el funcionamiento de la ciudadanía en el espacio público.

Es una concepción global, que se aprecia desde la parte presupuestaria, por eso los últimos años, desde la asunción del macrismo al gobierno, los presupuestos sociales (sea para educación, sea para los ministerios que hacen a las políticas sociales) vienen disminuyendo permanente y paulatinamente. Y si, además, la concepción que tienen es la del Estado como “control” y como “orden”, entonces entendemos por qué lleva adelante esas políticas represivas y elige a los funcionarios que antes nombraba. Hay una coherencia intentando poner a Posse nada menos que al frente del sistema educativo porque para ellos, el sistema educativo, también es un sistema de control social.

Me pregunto si en esta misma perspectiva, la del avance de lo privado sobre lo público y la del aumento del control social, es que tenemos que inscribir la política sistemática del macrismo de ataque sobre la educación pública. Digo esto teniendo en cuenta los deterioros edilicios, el cierre de aulas, el sistema de inscripción online, el disciplinamiento a través de la amenaza de desempleo a los docentes, el vaciamiento del CePa, y podría seguir.

DB: Sí, frenar esto se puede; pero eso implica ejercer una resistencia permanente para lograr que el gobierno de la CABA desande los caminos que va trazando. Y a veces lo logramos mediante las luchas populares y otras veces no lo logramos, con lo cual si él avanza 10 casilleros y por la resistencia y la lucha popular retrocede 4, igual avanzó 6; entonces es fuerte el avance.

_DSC2051-EditarCon este panorama y viendo las políticas del macrismo respecto de la CABA, equivalentes en muchos puntos a las implementadas por la dictadura militar y luego por el menemismo, ¿cuál sería, a su entender, el motivo por el cual el menemismo termina siendo repudiado a nivel electoral, mientras el macrismo se transforma en una fuerza consolidada en la Ciudad? Y, por otro lado ¿qué acciones concretas podemos llevar adelante para mostrar esta contradicción a los ciudadanos de la CABA?

DB: Es un fenómeno complejo, porque no puede ser visto desde una sola arista; y  ni siquiera se puede hacer un análisis lineal.

Creo que en la CABA, históricamente, hay un porcentaje duro de derecha, permanente; hay otro porcentaje que siempre va para el lado popular, progresista, peronista (al peronismo lo incluyo aquí porque el peronismo como tal en la CABA tiene sus vericuetos pero está dentro de este espacio popular), este sector, decíamos, también tiene un 30% aproximadamente; y hay un tercer grupo, también de aproximadamente un 30% del electorado que es muy “volátil” y que acompaña para un lado o para el otro (esto no es ni  bueno, ni malo,  es parte de la realidad). Es así como años atrás se le pudo ganar a Cavallo con Aníbal Ibarra en una segunda vuelta, en cambio a Macri no se le pudo ganar.

Esto creo que también tiene varias aristas posibles de análisis. Un análisis es el haber perdido porque sectores populares y progresistas también ayudaron a derrocar a Aníbal Ibarra; y esto no significa una defensa de Aníbal Ibarra; pero me parece que hubo un error muy grande en haber sido funcionales a la derecha, porque la destitución de Aníbal le allanó el camino a Macri. Y creo que muchos sectores del progresismo fueron funcionales a eso…

Sí, de hecho creo que se puede definir a la destitución de Aníbal Ibarra como un Golpe de Estado institucional impulsado por Macri-PRO y Carrió-ARI, fundamentalmente…

DB: Si, sí, estoy de acuerdo…

¿Cree que es posible un cambio de rumbo en la CABA a corto o a mediano plazo?

DB: Uno siempre tiene expectativas porque es variable, y hubo gobiernos progresistas en la CABA hace no mucho tiempo; siempre están las posibilidades. Pero digo que hay que remar mucho, porque ahora hay un sector que hace unos años atrás estaba en el progresismo popular y que hoy se encuentra enrolado en el “progresismo de derecha”. Toda la gente de UNEN, digámosle así, a grosso modo, en otro momento estaba más jugando con sectores de centro izquierda, hoy son un sector más de la centro derecha; y aún no están dadas las condiciones para recuperar a esa porción de la población hacia el progresismo popular.

Es que el kirchnerismo vino a poner blanco sobre negro a través del proceso de repolitización de la sociedad, interpela, exige definiciones, colocarse de un lado o del otro, o se está a favor de la ampliación de derechos y la disminución de la desigualdad o se está objetivamente en contra, más allá de la retórica que se use.

DB: Exacto, o se está a favor de los intereses de la nación y del pueblo o se está en contra, de eso se trata la discusión que vino a plantear el kirchnerismo…