Gobierno y Participación

SIN PUENTES ENTRE PALACIO Y LA CALLE: BALANCES Y PERSPECTIVA DE LA LEGISLATURA PORTEÑA

2 agosto, 2018

MIENTRAS EL MACRISMO CONSOLIDA UNA MAYORÍA PARLAMENTARIA SIN PRECEDENTES, CRECE EL DESCONTENTO DE LOS SECTORES AFECTADOS POR SUS PROYECTOS

La Legislatura Porteña, tras la victoria electoral del macrismo porteño en 2017, quedó configurada con un bloque oficialista que supera -con sus 34 diputados/as- las bancas requeridas para obtener mayoría absoluta en la sanción de proyectos. Tal como se viene comentando en este informe, la supremacía Pro se expresa también dentro de cada una de las comisiones en las cuales se da tratamiento y viabilidad a los proyectos, antes de ingresar al recinto.

La composición de los bloques definió la modalidad de trabajo que tuvo el parlamento porteño y le abrió al oficialismo la posibilidad de avanzar con su propia agenda legislativa. El primer semestre del 2018 da cuenta de la utilización que realizó la bancada que responde al Jefe de Gobierno Porteño -Horacio Rodríguez Larreta-, de la mayoría propia, imponiéndose frente al diálogo y la construcción de consensos legislativos.

Esto se refleja claramente en los números de la primera mitad del año legislativo, en donde del total de leyes sancionadas (42) el 69% pertenecen al oficialismo, 12% al Bloque Peronista, 10% al Partido Socialista, 7% al radicalismo (Suma+) y 2% a Abrevaya (GEN). Si se considera que de los 510 proyectos de Ley presentados durante el 2018 sólo un cuarto (122) pertenecen al oficialismo, lo que se deduce es la poca receptividad del bloque Vamos Juntos y la imposición por sobre la oposición de su mayoría propia.


Entre las leyes más relevantes de la primera mitad del año se encuentra la modificación a la Ley de Basura Cero, que permite el retorno a la incineración de residuos; la creación del Distrito Jóven en la zona de Costanera Norte de la Ciudad, garantizando concesiones a boliches y restaurantes; o la Ley de Consorcios Participativos que contó con la oposición de consorcistas por el manejo discrecional de sus datos y el ajuste en cuidados y protección del consorcio para “reducir costos”.

Con estos antecedentes, durante la semana se retomó el ciclo legislativo en el marco de movilizaciones de los diversos sectores afectados por leyes que propone el oficialismo para la segunda parte del año.

Cuatro propuestas centrales marcan la agenda de lo que planea el macrismo porteño para lo que queda del año: la sanción de un código electoral; la reforma del código contravencional; la creación de la UniCABA (Universidad docentes de la Ciudad); y la reforma del código urbanístico. En 3 de estas propuestas, la concreción sólo puede ser lograda ampliando la mayoría absoluta (31 votos) a una mayoría ampliada (40 votos).

El dato clave de la semana en la política porteña, se corresponde con la definitiva conformación de la fuerza Cambiemos en la Ciudad, incorporando al radicalismo referenciado en Martín Lousteau, al armado que ya contenía al Pro y a la Coalición Cívica. Esto seguramente tendrá repercusiones dentro del parlamento porteño a la hora de avanzar con la agenda legislativa.

Diego Santilli (PRO), Paula Oliveto (CC) y Guillermo De Maya (UCR) firmando la conformación de Cambiemos en la Ciudad.

En la primera sesión tras el receso invernal, se expresó la continuidad con la marcha adoptada durante el semestre anterior, sólo que ahora sumando la ampliación del bloque oficialista (todavía no oficializada). De más de 100 proyectos tratados, 4 sólos fueron leyes, todas pertenecientes al oficialismo (dos por Vamos Juntos y dos por los radicales).

Sin embargo, la enorme mayoría parlamentaria que tendrá Larreta a partir de los próximos días, deberá enfrentar a la movilización popular que se inició a principio de año con toda la comunidad educativa terciaria -por el riesgo del cierre de los 29 institutos de formación superior-; a lo que se le sumó la movilización de los/as trabajadores/as en hospitales públicos contra la propuesta del Polo Hospitalario Sur -que propone cerrar 4 hospitales para hacerlos confluir en el predio del Hospital Muñiz- y de los/as artistas callejeros, vendedores/as ambulantes, espacios culturales independientes, trabajadoras sexuales, cuidacoches y los organismos de derechos humanos contra la reforma represiva del Código Contravencional.

Dentro y fuera del palacio legislativo, los/as afectados/as por los proyectos del oficialismo se hacen escuchar.

Está claro que con la abrumadora mayoría que consolida el bloque cambiemos en la Ciudad ya no tienen obstáculos parlamentarios para votar cualquier tipo de ley que se propongan. El único costo que deberán afrontar para avanzar en la sanción de las leyes es el costo político de las movilizaciones gremiales y sectoriales.