Desarrollo

ESTANCAMIENTO Y PRECARIZACIÓN DEL EMPLEO: EL MERCADO LABORAL EN LA CIUDAD DE BUENOS AIRES

13 julio, 2018

Informe del Centro de Estudios del Trabajo y el Desarrollo (CETyD) del IDAES (Universidad Nacional General San Martín), que da cuenta de las variaciones en el mercado laboral en la Ciudad de Buenos Aires durante los últimos meses.

Durante el período comprendido entre los primeros trimestres de 2017 y 2018, en un contexto donde aún la economía se encontraba atravesando una fase expansiva, no se crearon puestos de trabajo en el ámbito de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. De hecho, según la información relevada por la Encuesta de Trabajo, Ocupación e Ingresos[1], la tasa de desocupación cayó durante ese período (1,3 puntos porcentuales), pero este fenómeno se debió exclusivamente a la reducción del número de personas que participan en el mercado de trabajo (ya que dejaron de buscar empleo), y no a la incorporación de población desocupada al empleo.

Es preocupante que el crecimiento económico en CABA no haya conseguido generar puestos de trabajo. Pero lo que agrava la situación es que, al mismo tiempo, se observa un incremento de la precariedad laboral.

La extensión de este fenómeno entre los ocupados residentes en la Ciudad no se advierte tanto a través del crecimiento del empleo no registrado (como sucede en el total de los principales aglomerados urbanos del país) sino, por el contrario, como consecuencia del aumento simultáneo de la sub- y la sobre- ocupación. En efecto, en el primer trimestre de 2018 se verificó un fenómeno bastante inusual: el crecimiento, por un lado, de los ocupados que trabajan jornadas reducidas y desean trabajar más horas (la tasa de subocupación creció 1,1 punto porcentual); y por otro, de los trabajadores que realizan actividades laborales durante jornadas que se extienden más allá de lo normal (la tasa de sobreocupación se incrementó 0,4 puntos porcentuales).

Otro indicador que refleja la degradación de la calidad del trabajo que tuvo lugar durante el último año es la sensible contracción del empleo calificado: los ocupados profesionales y técnicos cayeron un 6% en el primer trimestre de 2018. Esta caída fue compensada por el crecimiento del empleo de baja calificación, que creció otro 6%.

En función del comportamiento de la población ocupada según nivel educativo se puede plantear la hipótesis factible (que se podrá comprobar cuando se encuentre disponible más información relevada por la encuesta) que indicaría que un segmento de trabajadores con estudios superiores completos tuvo que insertarse en empleos de baja calificación, mientras que los trabajadores de menor nivel educativo enfrentaron aún mayores restricciones para conseguir empleo.

De hecho, se verifica que, entre los primeros trimestres de 2017 y 2018, la tasa de empleo cayó para la población de todos los niveles educativos, excepto justamente para el nivel superior completo, donde creció en forma significativa (4 puntos porcentuales). Igual situación se verifica con la participación en el mercado de trabajo: el único grupo donde la tasa de actividad no se contrajo es en el de las personas con educación universitaria completa (creció 2 puntos). De este modo, a pesar de que es posible que haya aumentado la sobre-calificación de los trabajadores con mayor nivel educativo, este grupo ha sido el único que ha logrado un marcado descenso del desempleo, a partir del acceso a nuevos puestos. El resto de la población económicamente activa tuvo que conformarse con dejar de buscar empleo.

De este modo, queda en evidencia no sólo que la recuperación de la actividad económica de la Ciudad presenta severas limitaciones para la generación de puestos de trabajo de calidad sino que, también, el crecimiento incluye un componente excluyente, que segrega a los trabajadores de menor nivel educativo.       

[1]  Dirección General de Estadística y Censos del GCABA.