Hábitat

¿QUÉ POLÍTICAS NECESITA LA CIUDAD PARA LAS PERSONAS MAYORES?

5 julio, 2018

Radiografía poblacional de las personas mayores

A pesar de que la cantidad de población de la Ciudad de Buenos Aires se  mantiene estable hace más de 40 años, la proporción de personas mayores de 65 años, y en especial de aquellas de 80 años y más, crece sostenidamente desde los años ’70.

Mientras que en 1970 el 11,8% de la población de la Ciudad tenía 65 años y más, y el 1,6%, 80 y más, en 2010 esos porcentajes crecen hasta llegar a representar más del 20% de la población.

Vale aclarar también que la distribución de la población de personas mayores no es homogénea territorialmente. El grupo etario de 60-69 años es el de menor incidencia en la población de la Ciudad. Las comunas de las zonas Norte y Centro se acercan a los promedios de la Ciudad y las del Sur se alejan, representando las personas mayores porcentajes menores que en el resto.

En cuanto a la cobertura de salud, observamos fuertes desigualdades relacionadas con la ubicación por comunas. En concordancia con el promedio de la Ciudad, vemos que las comunas del sur tienen mayor porcentaje de uso del sistema público de salud que las comunas del centro o el norte. Además, la mayor cobertura de obras sociales, en relación con las otras formas de cobertura también se verifica en la población mayor de 60 años. En cuanto al PAMI, alcanza en 2016 al 55% de la población de 60 años y más.

En relación a los servicios de cuidado, la Secretaría de Integración Social de Personas Mayores tiene a su cargo distintas instituciones relacionadas con el cuidado y la prevención de los maltratos. Algunos datos estadísticos pueden ayudarnos a evaluar el alcance de las políticas de la secretaría con respecto a su población objetivo.

El Gobierno de la Ciudad posee cinco hogares de residencia permanente aunque sólo dos de ellos están situados en la CABA. Al mirar la cantidad de personas alojadas en los mismos podemos ver que ha ido disminuyendo a lo largo de las últimas tres décadas. Alcanzando su piso en 2016 con un total de 1362 personas, un 5% menos que las que habitaban estos hogares en 1990. No obstante, la cantidad de personas mayores que habitan en geriátricos privados ha ido creciendo a lo largo de las últimas dos décadas. A su vez, mientras que los geriátricos públicos están mayormente habitados por personas autosuficientes, en los geriátricos privados la población es psicofísicamente semi-dependiente y dependiente.

En cuanto a los Centros de día, también dependientes del Ministerio de Desarrollo Humano y Hábitat, la Ciudad cuenta con treinta y tres, ubicados, la mayoría de ellos en la Zona Sur. A estos Centros asisten, según datos oficiales alrededor de mil quinientas personas mayores con un promedio de cuarenta personas en cada uno. Pero, al observar la evolución histórica de asistencia a los Centros vemos que tienen un recorrido irregular y que viene bajando durante los últimos años.

Orientación de las políticas públicas existentes para los y las personas mayores  y necesidades de reforma

El corpus normativo de la Ciudad de Buenos Aires sólo refiere a las personas mayores en términos de cuidados, y apunta a la protección contra los abusos y el maltrato desde una perspectiva tutelar. Podemos rastrear referencias a las personas mayores en seis leyes: la primera refiere a los lineamientos que debe adoptar la política pública en relación con las personas mayores, la segunda tiene que ver con situaciones de vulnerabilidad, tres de ellas refieren a situaciones de violencia y una a instituciones de cuidado.

A nivel gubernamental, el área a cargo de las políticas públicas para las personas mayores se fue jerarquizando y robusteciendo económicamente. La Sub Secretaría de la Tercera Edad se convirtió en Secretaría en 2014, y en 2017 cambió su nombre a Secretaría de Inclusión Social de las Personas Mayores.

En cuanto al presupuesto asignado, podemos afirmar que a lo largo de las gestiones del PRO-Cambiemos, la dependencias que fue recibiendo aumentos importantes año a año en términos nominales, llegando a verse un incremento del 43% nominal entre 2016 y 2017, aunque, en el proyecto de presupuesto aprobado para el 2018 observamos una leve caída del 12% con respecto al año anterior en términos nominales.

No obstante, la gestión de la las políticas públicas para las personas mayores presentan algunos déficits, especialmente en relación a la accesibilidad a los Centros de día por parte de las personas mayores con dependencia y la responsabilidad del Estado en el acceso a ese derecho.

Es fundamental que el Estado intervenga para favorecer políticas de cuidado para las personas semi-dependientes y dependientes. Por ejemplo, garantizar un programa que permita a aquellas personas dependientes llegar a los Centros de Día del Gobierno de la Ciudad con el acompañamiento de personal idóneo que realice las tareas de seguimiento de los recorridos y la inserción en las actividades planteadas dentro de los centros.

A su vez, y desde una perspectiva de derechos y con el objetivo de reconocer a las personas mayores como sujetos políticos y activos, sería deseable que la Ciudad constituyera un órgano específico de participación ciudadana donde se construya una agenda propia de este sector poblacional, que incida en el camino de las políticas públicas y que incluya a las personas mayores en las discusiones públicas sobre los temas relevantes de la Ciudad.  La revisión normativa tanto de la Ciudad, como los paradigmas internacionales, reconocen como fundamental la participación ciudadana de las personas mayores y su necesaria inclusión política en los asuntos de gobierno

Como antecedente, podemos comentar que en el año 2008 el Jefe de Gobierno publicó el decreto 172/08 que crea consejos consultivos de adultos mayores con el objetivo de implementar en el ámbito institucional formas concretas de consulta directa y participación de los adultos mayores. Se establece que el órgano será consultivo, no vinculante, para la Secretaria de la Tercera Edad. Sin embargo, no se conoce que este decreto haya sido implementado.

Sería importante que, tomando en cuenta la relevancia que adquiere la población mayor en la Ciudad, se atienda integralmente las necesidades de las personas mayores y estas puedan ser parte de la discusión y desarrollo de las políticas que necesitan para vivir en una ciudad que los integre, cuide y les otorgue el protagonismo que se merecen en su día a día.