Hábitat

¿RE-PRIVATIZACIÓN DEL ECOPARQUE?

28 junio, 2018

A fines del año 2016 y, tras décadas de haber sufrido una mala gestión en manos privadas, el Jardín Zoológico “Eduardo Ladislao Holmberg” comenzó su transformación progresiva para convertirse en un Ecoparque Interactivo de gestión estatal. Hoy, la Legislatura Porteña, sancionó una ley que habilita al Gobierno de la Ciudad a privatizar una gran porción de la superficie total del conocido paseo familiar ubicado en el barrio de Palermo.

Cronología de una concesión hecha a medida del sector privado: del Jardín Zoológico al Ecoparque.

En 1888 el predio que formaba parte del Parque Tres de Febrero fue transferido a la Municipalidad de Buenos Aires, disponiéndose la creación del Jardín Zoológico de Buenos Aires. Así fue como se transformó no sólo en un ícono porteño sino en uno de los paseos recreativos más famosos de la Ciudad.

Casi 100 años después, se declaró la Emergencia Administrativa  y Emergencia Económica del predio por lo que se facultó al Poder Ejecutivo Nacional a proceder a su respectiva privatización. La concesión fue adjudicada a la empresa “Zoo-Botánico 2000 S.A”, de la cual Gerardo Sofovich (ex coordinador del zoológico durante la presidencia de Carlos Menem) era accionista.

El Jardín Zoológico fue gestionado por manos privadas hasta el año 2016. Tras años de denuncias por parte de organizaciones no gubernamentales y organismos de control por la falta de cuidado de los animales y de mantenimiento en las instalaciones, el Gobierno Porteño dispuso la caducidad del contrato de concesión.

A partir de ese momento se abrió el debate legislativo para transformar el predio de 18 hectáreas en un “Ecoparque Interactivo”. Si bien la ley que se terminó sancionando implicó un gran avance  también dejo abierta la puerta para una futura privatización del ex Jardín Zoológico.

Ecoparque: ¿gestión estatal o gestión privada?

El 11 de octubre de 2017 ingresó un nuevo proyecto de Ley a la Legislatura Porteña que autorizaba al Poder Ejecutivo a concesionar el uso y explotación de 21 edificios ubicados en el Ecoparque. Este avance por parte del Ejecutivo Porteño no hace más que volver a habilitar no sólo la concesión de estos edificios sino también la futura concesión sobre nuevos espacios dentro del predio por el término de 30 años.

Esta iniciativa conto con la resistencia de los bloques opositores por lo que volvió a la Comisión de Espacio Público para continuar su tratamiento.

A raíz de la nueva conformación que obtuvo la Legislatura tras las elecciones del año pasado, el Poder Ejecutivo Porteño volvió a insistir con su propuesta inicial. El Bloque Vamos Juntos posee mayoría automática lo que le permite avanzar sobre ciertos temas sin necesidad de generar consensos con las otras fuerzas políticas que tienen representación legislativa

Uno de los puntos más importantes del proyecto giró en torno a la privatización de una parte del predio y de los escasos mecanismos de control previstos para su fiscalización. Tanto los usos como las actividades que se desarrollarán en los edificios a concesionarse ni quedan taxativamente estipuladas en el Proyecto, lo que le permite al Poder Ejecutivo una gran discrecionalidad a la hora de licitar.

Otro de los puntos significativos del proyecto es el plazo estipulado para las concesiones que se extiende hasta casi 30 años. En este sentido, el Ejecutivo Porteño sostuvo que la prolongación en los plazos se debía a la necesidad de los futuros concesionarios de recuperar la inversión. Las Autoridades Porteñas -en ninguna de las instancias propuestas- pudieron determinas cuales edificios necesitaban inversiones o qué tipo de inversiones calculaban necesarias, tampoco presentaron un Plan de Negocios que permitiera a los/as legisladores/as comprender las necesidades en las que se fundamentaba el proyecto.

Por último, los edificios a ser concesionados forman parte del conjunto patrimonial del Jardín Zoológico por lo que poseen normativa específica para su preservación y cuidado.  El Proyecto presentado no establece el mecanismo de control a implementarse por parte del Ejecutivo para fiscalizar el cuidado y mantenimiento de los edificios históricos ni las tareas que estarán a cargo del concesionario. Además, las tareas de conservación, mantenimiento y readecuación a realizarse sobre los edificios históricos no deberían ser obligaciones delegadas a un privado. Se debería establecer algún mecanismo donde el Poder Ejecutivo pueda hacer un control eficaz del mantenimiento. Ese mecanismo no puede establecerse en los Pliegos de Bases y Condiciones a criterio del Poder Ejecutivo sino que debe estar plasmado en el Proyecto de Ley.

Finalmente, el Proyecto sólo sufrió una medicación de cara a su tratamiento en el recinto: el plazo de concesión se redujo a 20 años. Esta incorporación no cambió de manera sustancial el espíritu de la iniciativa que tiene como propósito la re-privatización del actual Ecoparque.

La gestión del ex Jardín Zoológico es la clara demostración de la ineficacia de la política de control sobre las concesiones de la Ciudad. La gestión sobre los inmuebles públicos porteños ha evidenciado la voluntad política de beneficiar a los sectores privados en detrimento de las arcas porteñas.