Educación

INFORME EXCLUSIVO: UNICABA

12 abril, 2018

A fines de 2017, ingresó a la Legislatura Porteña el proyecto de creación de la Universidad de Formación Docente de la Ciudad, mejor conocida como “UniCABA”. Este proyecto significaría la disolución de los 29 institutos de formación docente que existen actualmente para reemplazarlos por una única institución de carácter universitario.

La iniciativa impulsada por el Jefe de Gobierno no sólo propone disolver todo el sistema formador porteño sino que abre una serie de interrogantes sobre cómo hará el Ejecutivo para avanzar sobre algunos aspectos del proyecto.

¿Qué propone el proyecto de UniCABA?

Actualmente, los 29 institutos de formación docente se encuentran distribuidos por toda la Ciudad de Buenos Aires y cuentan con distintos enfoques y modalidades, permitiéndoles a los/as alumnos/as una oferta educativa más amplia a la hora de optar donde cursar. La propuesta de crear una única institución no sólo eliminaría esta posibilidad sino que, atentaría contra la posibilidad de muchos/as alumnos/as de continuar con sus respectivas cursadas.

La creación de una única institución de carácter universitario causaría la desintegración de la representatividad de las 29 instituciones. Esto significa, la disolución de sus respectivos consejos directivos y centros de estudiantes. De esta manera, las instituciones renunciarían a su representatividad que estaría bajo el mando de la figura de un único rector encargado de  formular el estatuto académico de funcionamiento de la universidad y el proceso de reconversión.

Otro de los puntos que genera gran preocupación es la estabilidad laboral de los docentes. Si bien el proyecto remitido por el Poder Ejecutivo establece en su articulado que tanto el personal docente como no docente conservará el salario y la antigüedad también impone la obligatoriedad de contar con título universitario de igual o superior nivel, otorgándoles un plazo determinado para obtener la titulación requerida. Este es, sin dudas, uno de los ejes que despierta mayor preocupación entre los sindicatos ya que afecta directamente a las garantías laborales establecidas en el Estatuto del Docente.

Tampoco hay información respecto a cómo se llevará adelante el proceso de implementación de la ley. Este punto genera mucha incertidumbre ya que los/as alumnos/as que se encuentren cursando, a la hora de implementarse la ley, no cuentan con la información necesaria sobre qué pasará con sus planes de estudio. Las dudas sobre lo que sucederá con su formación y con su titulación no fueron resueltas por la propuesta normativa presentada por el Jefe de Gobierno ni por funcionarios del Poder Ejecutivo en el debate legislativo.

Si bien el proyecto de ley no incluye a los institutos de formación docente privados, actualmente, tanto los institutos públicos como los privados comparten los mismos diseños curriculares por lo que los egresados de ambas instituciones se encontraran en condiciones desiguales.

¿Qué opina la comunidad educativa?

La comunidad educativa en su conjunto mostró un fuerte rechazo al proyecto presentado por la Ministra de Educación Porteña, Soledad Acuña, y por el Jefe de Gobierno, Horacio Rodríguez Larreta, frente a los medios de comunicación. Desde un primer momento, los/as rectores/as sostuvieron que nunca fueron invitados a participar de ninguna instancia de discusión como así tampoco recibieron información sobre la reforma propuesta.

Una vez iniciado el año legislativo, tanto docentes como estudiantes al igual que directivos y especialistas acercaron sus reclamos e inquietudes a la Comisión de Educación, los cuales fueron desoídos. Además de plantear su rechazo a la iniciativa plantearon que el proyecto no prevé qué sucederá con las tecnicaturas artísticas y los traductorados.

También exigieron mayor presupuesto, la ejecución de obras de infraestructura y reformas edilicias, la creación de un plan de becas integral que incentive y garantice tanto la permanencia como el egreso y que las residencias vuelvan a ser pagas. Estas demandas junto a las de mejoras salariales, son demandas históricas del sector que continúan fortaleciéndose en esta coyuntura.