Educación

Colegio Yrurtia, otra forma de violencia institucional

7 junio, 2017

COLEGIO YRURTIA, OTRA FORMA DE VIOLENCIA INSTITUCIONAL

Por Ana Szmulewicz (Encuentro por la Niñez y la Adolescencia)

Así como otros colegios secundarios de la Ciudad, el Colegio de Bellas Artes Rogelio Yrurtia viene siendo noticia por la violencia que padece desde hace años la comunidad educativa. Esta vez, sólo esta vez, no se trata de hostigamiento policial, sino de las condiciones edilicias que vienen soportando desde hace más de una década.

El Yrurtia es uno de los dos colegios con orientación en artes plásticas que tiene la Ciudad, en donde los y las estudiantes aprenden diversas técnicas, además de realizar el bachillerato. Es decir, es una escuela de doble jornada para quienes cursan el secundario, y además en el turno vespertino tiene el profesorado de artes.

Hace más de 10 años que la comunidad educativa viene reclamando por las condiciones edilicias. En el año 2011 finalmente comenzó la licitación para la construcción de un nuevo edificio. Finalmente, la obra fue adjudicada en 2014 al grupo constructor Bricons S.A. (que está en el top ten de empresas adjudicatarias de obras para el GCABA, 9ª en el ranking, y que fue aportante millonaria para la campaña de Macri de 2015).

FB_IMG_1496775056342Las obras deberían haber finalizado a mediados del año pasado, sin embargo la comunidad denuncia que se encuentra paralizada. Según la reunión que mantuvieron los docentes con los representantes del Ministerio de Educación de la Ciudad, la misma se detuvo porque el Estado y Bricons S.A. no habrían llegado a un acuerdo de redeterminación de precios.

Mientras tanto, la escuela sigue funcionando en un edificio viejo, con múltiples dificultades. Este año, por ejemplo, hubo un serio problema con la instalación eléctrica que dejó a toda la escuela sin luz. Luego de una semana sin clases, durante la cual una diputada del Frente para la Victoria visitó la escuela, finalmente el Gobierno de la Ciudad (varias veces no tuvieron caja chica para la nafta que consume).

El viernes 2 de junio fuimos con el diputado de la Ciudad, José Cruz Campagnoli (Frente para la Victoria), a entregar un diploma de beneplácito aprobado por la Legislatura porteña por uno de los proyectos artísticos que desarrollan en el Colegio, el proyecto “Paleoarte”, el cual ha recibido múltiples distinciones. La vicedirectora Miriam nos recibió, y en el patio, con toda la comunidad educativa presente, agradeció la declaración y nos invitó a conocer todos los problemas de la escuela.

Nos cuentan que la escuela fue construida por partes, se fueron sumando aulas arriba, al costado, pasillos convertidos en aulas. Prácticamente ninguno de esos espacios tiene calefacción o ventilación. No cumple con los requisitos de seguridad y de evacuación en caso de peligro.

No existe en la escuela un SUM o salón de actos cubierto. El único espacio grande es el ya mencionado patio, que recibe a los chicos y chicas con sol o lluvia, con calor o frío, como el día en que entregamos el reconocimiento.

También nos cuentan que casi todxs tienen bloqueadas sus computadoras del Programa “Conectar Igualdad”, que no tienen un delegado del programa en la escuela para hacerlas funcionar nuevamente y que la posibilidad de reclamar al Ministerio de Educación es sólo una pérdida de tiempo. Que “la computadora” y “el cañon proyector” se quemaron con el último corte de luz, y que la gestión para recuperarlos está demorando demasiado.

Mientras tanto, la escuela está decorada/intervenida por las producciones artísticas de los y las estudiantes, entre los cuales se destacan las referidas a las violencias de género y el arte como elemento de lucha.

Estos pibes y pibas, acompañados por docentes comprometidos con su tarea, se la pasan luchando contra la violencia de no contar con condiciones dignas para el aprendizaje. Sin embargo, siguen estudiando y reclamando.

Y siguen visibilizando la violencia institucional del macrismo, esta vez convertida en falta de presupuesto e infraestructura, en falta de respuestas.