Hábitat

El neoliberalismo de la política urbana porteña y los matices del cambio

17 mayo, 2017

Aportes sobre la Jornada: 10 años de política urbana en la Ciudad de Buenos Aires.

El pasado miércoles 9 de mayo en la Legislatura de la Ciudad, Comunidad Buenos Aires – Asociación Civil- junto a la Legisladora Andrea Conde (FPV, integrante de la comisión de vivienda) y con la presencia de destacados especialistas del campo académico y de importantes organizaciones, inauguraron el ciclo “10 años de política urbana en la Ciudad de Buenos Aires: rupturas, continuidades y nuevos interrogantes”.

El salón Jauretche de la Legislatura se pobló de investigadores, militantes de organizaciones sociales, asesores legislativos y trabajadores de la Ciudad para presenciar la mesa de discusión integrada por Eduardo Reese (CELS), María Cristina Cravino (UNGS-CONICET) Sebastián Pilo (ACIJ), Federico Berardi (Defensoría del Pueblo), Mercedes Di Virgilio (CONICET, IIGG), Fernando Ostuni (IIGG) y Rubén Pascolini (Ex Secretario de Acceso al Hábitat de la Nación).

A 20 años de la sanción de la constitución porteña, y tras 10 años ininterrumpidos de gobierno del PRO con el segundo Jefe de Gobierno promediando su primer mandato, la mesa se propuso caracterizar los principales rasgos de la gestión del PRO en materia de infraestructura urbana, espacio público, transporte, política del suelo y de abordaje de las villas, asentamientos y conjuntos habitacionales.

18359196_1939685699648733_2145660319584293651_oAriel Palombi y Bárbara Witko, del equipo de políticas urbanas de Comunidad Bs As plantearon un diagnóstico para iniciar el debate. Caracterizaron la política urbana del Macrismo como un modelo orientado a iniciativas de alta visibilidad y, en general, de bajo costo. En el presente, las intervenciones tienen un mayor alcance de las que se venían produciendo en las anteriores gestiones, así como también, se ha tomado la ciudad como una unidad. Los cambios respecto a la urbanización de las villas y la centralidad que recuperó el IVC en el último año constituyen avances significativos, pero no reducen la desigualdad entre escalas. En este escenario, es necesario profundizar y trabajar en nuevas miradas respecto a la gestión de Larreta, que vayan más allá de la denuncia a los negocios que se vienen desarrollando.

Eduardo Reese alertó sobre el avance de la desigualdad en la Ciudad: “lo que se ve es un cambio en la escala de las intervenciones urbanas del GCBA y consecuentemente de los impactos sociales (especialmente sobre los más pobres y los sectores medios) porque se sigue manteniendo una premisa central: facilitar siempre los negocios del mercado inmobiliario por sobre cualquier otra variable, lo que significa una ciudad cada vez más desigual”.

Por su parte, Sebastián Pilo planteaba: “Tenemos dos preocupaciones principales respecto de las políticas urbanas aplicadas para el territorio de la Ciudad de Buenos Aires en los últimos años: por un lado, la aparente ausencia de una perspectiva de derechos en la planificación y ejecución de estas políticas, que priorice parámetros de igualdad e inclusión por sobre criterios meramente mercantiles en el acceso a la Ciudad; por el otro, los déficits democráticos en los procesos de toma de decisiones sobre las políticas urbanas, tanto por el bajísimo estímulo a una participación ciudadana de calidad en estos procesos, como en relación al modo en que suelen construirse mayorías legislativas para la aprobación de las leyes que regulan estas temáticas”.

En relación a las continuidades y rupturas frente al cambio de Jefe de Gobierno los invitados establecieron matices entre la gestión de Larreta y Macri. Ruben Pascolini consideró que: “existe una estrategia regresiva de restructuración territorial, continua entre las dos gestiones, atenuada por la resistencia que se produce en la calle, a través de la organización de la comunidad y a través de la firmeza y convicción que ejercen sectores del ‘palacio’ que promueven debates que construyen conciencia y que acompañan este aporte en lo simbólico con el corporal asistiendo permanentemente en los conflictos”.

En palabras de Fernando Ostuni “Las políticas urbanas de la ciudad de Buenos Aires presentan rasgos de un marcado enfoque conservador, que con el paso del tiempo va despojándose de un abordaje inicial decididamente rústico por lo evidente de su autoritarismo. En el tratamiento de problemáticas como la habitacional -donde el accionar de la UCEP emerge como experiencia paradigmática de la primera gestión del PRO- se ve claramente cómo de manera paulatina el Gobierno de la Ciudad incorpora elementos de una agenda de mayor sensibilidad sobre la problemática del hábitat, abordada desde la realización de obras de maquillaje y embellecimiento que evitan de manera decidida avanzar en intervenciones de fondo. Ese cambio responde a diferentes lógicas que se vuelven confluyentes y abarcan desde un reordenamiento en el escenario político porteño hasta la relación más integral de los barrios informales con otras operaciones urbanísticas en curso”.

En relación al proceso de urbanización de Villas Federico Berardi puntualizó sobre el déficit en términos de integración social que presentan hoy en día estas experiencias.Se reconoce que han incorporado, al menos desde lo conceptual, el término de integración social y urbana. Lo que vale la pena resaltar como desafío que este término supone un abordaje interdisciplinario de varios organismos del Gobierno de la Ciudad que contemplen las distintas dimensiones que hacen a la vida de una comunidad, un barrio o una persona, como es la educación, la salud y la cultura, etc. Hasta ahora los procesos de urbanización que se vienen anunciado son estrictamente urbanizaciones, es decir sólo contemplan la vivienda y la infraestructura”

Flyer Convocatoria - Mesa Redonda (1)A su tiempo, María Cristina Cravino expresó: “El mercado da el orden urbano, orden urbano distinto… belleza, orden, mercado y limpieza. El Gobierno de la Ciudad propone instancias de falsa participación, de participación vía on line, con un acoso publicitario permanente. En la política de villas siguen pensando en la fragmentación de las demandas villeras y siguen llevando adelante políticas de estándares mínimos y calidades mínimas. Ahí vemos el corazón neoliberal de la política. Tenemos que repensar nuestras formas de mirar la política urbana, naturalizamos que la ciudad es del Pro. Pero, tenemos que pensar que hay otra forma posible de gestión de la ciudad. Tenemos que volver al Artículo 31 de la Constitución.”

Sobre los desafíos de cara al futuro Mercedes Di Virgilio indicaba:“Una política progresista en materia habitacional para la Ciudad tiene el desafío de lidiar con un déficit habitacional que, luego de tres décadas, se ha instalado como un problema estructural en un contexto de desigualdad persistente. El énfasis en la obra pública, sin que medie un debate público y abierto acerca de las condiciones en las que se desarrolla y de sus consecuencias, sin lugar a dudas reforzará el perfil elitista de la Ciudad de Buenos Aires”.

Los presentes valoraron el modelo de la actividad para poner en discusión distintos análisis y diagnósticos que sirvan como aportes para la discusión de una agenda popular e inclusiva de políticas urbanas en nuestra ciudad y coincidieron: “El desafío, desde una perspectiva progresista, popular y emancipadora, es interpretar e intervenir de manera audaz y crítica en esos procesos, que son por demás complejos y sensibles”.

Finalmente, Andrea Conde propuso continuar el trabajo con los miembros de la mesa para alcanzar puntos nodales de un proyecto contra-hegemónico que permita construir en el ideario popular otra Ciudad posible. El ciclo continuará con mesas y talleres que permitan profundizar estos diagnósticos y construir en clave propositiva un modelo de ciudad inclusivo y democrático.