Derechos humanos, seguridad y convivencia

El FPV presentó su proyecto de policía de la Ciudad

6 octubre, 2016

El traspaso de la Policía Federal a la órbita de la Ciudad de Buenos Aires representa indudablemente un avance que fortalece la autonomía del distrito porteño, y abre la posibilidad a sus autoridades de elaborar una estrategia de seguridad y dirigir una fuerza que sostenga los principios de la Ley de Seguridad Pública de la CABA sancionada en 2008. Dicha norma contó con un amplio apoyo de todo el arco político, principalmente en relación con los puntos vinculados a la profesionalización y dedicación exclusiva de los agentes, a los principios de actuación en materia de derechos humanos y el control externo del funcionamiento legal y administrativo de la fuerza.

2280395h765Más allá de la falta de diálogo y la poca información difundida desde que a principios de año fuera aprobado el convenio de traspaso suscripto entre la Nación y la Ciudad, la propuesta de creación de la Polícia de la Ciudad presentada por Rodríguez Larreta contiene algunos aspectos problemáticos, que se contraponen tanto con la referida Ley de Seguridad Pública como con los principios de seguridad democrática que la inspiraron. En ese escenario, frente al convencimiento de que la Ciudad de Buenos Aires debe contar con un sistema de seguridad pública integral, en cuyo marco la Policía local debe prestar el conjunto de los servicios de seguridad preventiva y de investigación, el Frente para la Victoria presentó su propio proyecto de Policía de la Ciudad, que fue elaborado con la colaboración del especialista Marcelo Saín.

La propuesta busca apuntalar las características de la Policía Metropolitana como “institución de llegada” del proceso de traspaso, asegurando su fortalecimiento y el funcionamiento pleno sobre la base de sus pilares institucionales. Y su objetivo es garantizar la conducción política de la Policía de la Ciudad. Por ello, se remarca la necesidad de la jefatura civil de la institución policial, previendo que la dirección funcional de la institución sea ejercida por el funcionario a cargo del ministerio abocado a la gestión de los asuntos de la seguridad, por medio del Director General de la Policía de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (que debe ser designado por el Jefe de Gobierno, previa realización de una audiencia pública).

En particular, se enfatiza que la ley de destino del traspaso debe preservar, respecto de la Ley de Seguridad Pública de la CABA, los siguientes aspectos:

  • Escalafón único: El personal policial reviste en un escalafón único denominado “Escalafón General Policial” que cuenta con las especialidades de “seguridad” e “investigaciones” y que se organiza en una “categoría única” de oficiales con ocho jerarquías
  • Policía profesional de dedicación exclusiva: El personal policial tiene dedicación exclusiva, lo cual impide que puede prestar servicios de policía adicional. Debe destacarse que la dedicación exclusiva en la Policía local esté acompañada de una política salarial acorde. Esto permite que el personal policial pueda tener un régimen de descanso acorde para que pueda desempeñar sus funciones de manera eficiente, impidiendo situaciones de doble empleo que van en desmedro de su rendimiento físico o psíquico.
  • Control de legalidad y desempeño administrativo y operacional de carácter externo: El control es ejercido por la “Auditoría Externa Policial”. En las viejas policías, el control de “asuntos internos” es policial y dependen del jefe de la institución.
  • Estructura no policial abocada a la administración general de la fuerza: La estructura de la fuerza abocada a administración general, no es de carácter policial y está integrada por personal administrativo. El personal policial sólo puede desarrollar funciones de seguridad e investigaciones. Es importante preservar la profesionalización de ambos tipos de personal concebida en función de las muy disímiles labores que prestan (unas de tipo operativas para hacer cumplir la ley, otras de apoyo administrativo a esa función central).
  • Principios básicos de actuación: El desempeño funcional de la Policía regulado por un conjunto de principios básicos de actuación de estricto cumplimiento y directamente operativos. Entre estos principios, se destaca el deber de no guardar obediencia cuando la orden de servicio impartida por un superior sea manifiestamente ilegal, atente manifiestamente contra los derechos humanos, su ejecución configure manifiestamente un delito, o cuando provenga de autoridades no constituidas de acuerdo con los principios y normas contenidos en la Constitución Nacional y la Constitución de la Ciudad de Buenos Aires. Ello quiebra el precepto fundamental de las policías tradicionales de “obediencia ciega” al superior.
  • Instituto de formación y capacitación profesional del personal policial y funcionarios a cargo de la seguridad pública: La formación y capacitación del personal de la policía, así como de los funcionarios políticos del área está a cargo del “Instituto Superior de Seguridad Pública”, que constituye un ente autárquico, dependiente orgánica y funcionalmente del Ministerio de seguridad y no del mando policial de la institución.
  • Igualdad de género: El personal de la Policía se integra garantizando la igualdad de género, esto es, se conforma de manera proporcional y guardando una estricta representación de ambos géneros, ya sea para el acceso efectivo a cargos de conducción, así como en todos los niveles y áreas de la institución. Ello quiebra el carácter misógino de las policías tradicionales, en las que las mujeres son destinadas masivamente a puestos de labores de apoyo y para el desarrollo de actividades operacionales de baja calificación, y sólo algunas pocas se intercalan en cargos de dirección.

Por otra parte, como puntos novedosos a introducir, se propone:

  • fileaccesshandlerEliminación del “estado policial”. Se prevé que el deber del personal policial de intervenir para evitar cualquier tipo de situaciones o conflictos que pudieren resultar constitutivos de delitos o faltas rige únicamente durante su horario de trabajo;
  • Definición de las funciones de prevención, conjuración e investigación de los delitos, y sus principios básicos de actuación;
  • Reglamentación del uso de armas Se establece que cuando el ejercicio de las funciones policiales conlleve o implique el uso de arma de fuego, el personal policial debe hacer uso exclusivamente del armamento reglamentario provisto u homologado por la autoridad competente y/o la institución de pertenencia, y únicamente puede portar o utilizar de dicho armamento durante la prestación del servicio, el que debe ser entregado al comienzo del mismo y que debe ser retirado a su finalización, conforme lo establezca la reglamentación.
  • Regulación de las facultades de detención. Se prohíbe al personal policial realizar detenciones salvo en los supuestos expresamente autorizados por la ley. Para estos casos se regula el procedimiento de detención, la cual en ningún caso puede prolongarse por más de cuatro horas. Prohibición de portación de arma de fuego letal en operativos policiales frente a manifestaciones públicas.
  • Incorporación de los principios de eficiencia y eficacia, transparencia y rendición de cuentas ante las autoridades e instancias sociales competentes.
  • Auditoría policial externa de tres miembros designados por la Legislatura de la Ciudad a propuesta del Jefe de Gobierno.
  • Director General de la policía y del Instituto de Formación designados por el jefe de Gobierno previa audiencia pública.
  • Participación de la sociedad civil en el proceso de investigación los casos de abusos policiales.
  • Nueva estructura de personal, reforzando el principio de formación, capacitación, especialización y profesionalización en función de dos tipos de personal -policial y administrativo-necesarios para la etapa de consolidación institucional del dispositivo policial de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Reencasillamiento en los agrupamientos y categorías creados por la misma, resguardando en todos los casos los derechos laborales.
  • Incorporación del paradigma del “policiamiento focalizado”, enfoque tendiente a la resolución de problemas delictivos específicos como fundamento esencial de la labor policial. En este sentido se establece que la Policía de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires planifica, implementa y evalúa las operaciones y acciones de seguridad preventiva y de investigación a partir del cuadro de situación estratégico y táctico acerca de las problemáticas delictivas elaborado por el dispositivo policial de inteligencia criminal.
  • Creación de un Centro de Análisis, Comando y Control Policial, a través del cual el Director General de la Policía de la CABA ejerce la dirección funcional, la cual comprende la planificación, conducción, coordinación, supervisión y evaluación de las operaciones y acciones de seguridad preventiva y de investigación desarrolladas por la institución, de acuerdo con las estrategias y disposiciones operacionales dictadas por el funcionario a cargo del ministerio abocado a la gestión de los asuntos de la seguridad pública;
  • Reformulación del dispositivo de inteligencia criminal que debe orientar el trabajo policial en función del desarrollo del policiamiento focalizado. El dispositivo de inteligencia criminal está compuesto por el conjunto de dependencias y unidades dedicadas a la producción y gestión del conocimiento criminal en su ámbito de actuación específico a través de la producción, obtención, y análisis, en los planos estratégico y táctico, de la información criminal relevante así como de la elaboración y actualización permanente de un cuadro de situación del delito que permita producir un conocimiento fehaciente de los incidentes y problemáticas delictivas, sus diferentes modalidades de manifestación, su envergadura y evolución y sus efectos y consecuencia en el ámbito jurisdiccional.
  • Creación de la Defensoría de la policía para la promoción de derechos del personal policial;
  • Políticas de género: Fomento a la integración de las mujeres en los puestos de mando y garantizar la paridad entre hombres y mujeres entre el trabajo realizado y la remuneración, prohibición de prácticas de segregación por estado civil y maternidad y reconocer la licencia para víctimas de violencia de género.

En definitiva, de lo que se trata es de que la letra de ley no se desvirtúe en la práctica, y que la Policía de la Ciudad no se convierta en otra Metropolitana del ‘Fino’ Palacios. En un contexto de aumento de conflictividad como consecuencia de las políticas de ajuste impuestas por el macrismo, es importante regular de forma muy precisa el accionar de la Policía para evitar por todos los medios que tengan lugar situaciones de abuso o arbitrariedades.