Gobierno y Participación

Un pequeño botón de muestra de la corrupción PRO

20 julio, 2016

“Tiene que cobrar $2.000, nos va a facturar $6.000” publicó el Ministerio de Cultura de la Ciudad de Buenos Aires en su propia página web, al anunciar un ciclo de actividades infantiles.  Sin lugar a dudas, el monto que un espectáculo iba a sobre facturar no representa un valor importante para un gobierno que maneja un presupuesto superior a los 100 mil millones de pesos. Pero sí es un botón de muestra de la lógica con la que el PRO gobierna la ciudad (y a partir de diciembre, la Nación), esto es, orientando sus decisiones a la realización de negocios para sus funcionarios y sus socios.

ag culturalPor caso, siempre se supo que Caputo, íntimo amigo de Macri, fue un ministro sin cartera durante la gestión del ahora presidente, en el distrito porteño. Sus negocios crecieron exponencialmente gracias a la obra pública de la ciudad durante la administración del PRO.  Desde diciembre de 2015 las acciones de su compañía Mirgor dieron un gran salto; y la empresa Sadesa de la cual Caputo posee el 23% del paquete accionario, fue una de las principales beneficiarias del tarifazo porque es la segunda compañía generadora de energía del país.

Por otro lado, los Panamá Papers fueron un escándalo de magnitud internacional en la que se vieron involucrados distintos referentes de primera línea del PRO.  Así, se descubrió que tenían cuentas no declaradas en paraísos fiscales el propio presidente Macri; el ex Ministro de Hacienda de la Ciudad y actual Intendente de Lanús, Néstor Grindetti; el Intendente de Vicente López, Jorge Macri; el Secretario de Derechos Humanos, Claudio Avruj; el titular de la Agencia Federal de Inteligencia, Gustavo Arribas; y el recién renunciado Ministro de Cultura de la Ciudad, Darío Lopérfido, entre tantos otros.

A su vez, Macri está siendo investigado por claras inconsistencias y contradicciones en sus declaraciones juradas.

Y también es bochornoso el caso del Ministro de Energía Juan José Aranguren. Fue presidente de Shell Argentina entre 2003 y 2015 y aún mantiene sus acciones en esa compañía.  Como Ministro le adjudicó a la petrolera holandesa siete de las ocho licitaciones para la importación de gas por barco, y el brutal tarifazo le garantizó transferencias multimillonarias directamente desde los bolsillos de los consumidores.

En este marco, insistimos, la sobre facturación del Ministerio de Cultura de la Ciudad representa un negocio absolutamente menor. Pero deja al desnudo cómo gestiona el macrismo.  Por otro lado, también da cuenta de la sobreprotección mediática de la que goza, considerando la mínima, o en algunos casos nula, difusión que tuvieron estos hechos.  Finalmente, queda claro que el discurso republicano y de transparencia que repiten una y otra vez desde el oficialismo sólo se sostiene por el paragüas mediático que los ampara.