Ambiente

Interrogantes en torno a la conversión del Zoo de Buenos Aires

24 junio, 2016

zoo

Por el Frente de Ambiente de Nuevo Encuentro Ciudad de Buenos Aires

Después de la lucha de muchas organizaciones, gremios, vecinos y vecinas, llegó el día en que el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires anunció la decisión de poner fin a la concesión que gestionaba el Zoologico de Buenos Aires (Zoológico de Buenos Aires S.A) y transformar el predio de 18 hectáreas para transformarlo en un “ecoparque”.

No debemos olvidar que a esta situación de abandono llegamos por culpa del macrismo, ya que a partir del 2012 (sino antes) ya eran numerosas las denuncias de irregularidades y quien visitaba el parque podía ver el estado de abandono del mismo. En ese marco, el GCBA decidió extender por cinco años la concesión a la misma empresa que venía incumpliendo, usando un procedimiento de subasta pública sin pasar por la Legislatura, que es lo que hubiese correspondido.

En este sentido, celebramos que un espacio que hasta hoy funcionaba como privado pase a manos de los ciudadanos y ciudadanas de la Ciudad (y quienes la visitan). Celebramos también que se haya anunciado la creación de un espacio de educación ambiental interactivo con apoyo de soportes tecnológicos.

En estas horas hemos leído muchos mensajes de alegría y de apoyo a esta iniciativa, y el beneplácito de organizaciones de protección de animales. ¡Claro que estamos de acuerdo con que los animales no estén en cautiverio y en condiciones que distan mucho de su hábitat natural! ¡Por supuesto que también estamos contentos de saber que serán reinsertados en sus ambientes naturales con el cuidado y los recursos necesarios! ¿Quién podría estar en desacuerdo con que siga existiendo un espacio que ha demostrado en innumerables situaciones no garantizar las condiciones para que los animales estén cuidados y protegidos y el patrimonio cultural e histórico del parque, conservado?

Pero también creemos que es importante prestar atención a algunos puntos que al final del camino nos harán saber que efectivamente es una decisión que beneficia a la salud de los animales, a los empleados del parque, a los vecinos y vecinas, y no que ha sido sólo un anuncio que marketineramente es redituable, como esos a los que el GCBA nos tiene acostumbrados…

¿Cuáles son estos puntos?

  • El concesionario no paga el canon mensual (de un millón de pesos) desde principio de año. El Gobierno de la Ciudad debería presentar un informe de carácter público donde se informe las razones por las cuales se ha quitado dicha concesión, cuáles eran las irregularidades de la empresa o la desidia en el manejo de los recursos, si dejan deudas que el GCBA debe afrontar y, en ese caso, inhabilitar a dicha empresa.
  • El GCBA ha anunciado que todos los empleados que forman parte del “viejo Zoo” pasarán a la administración porteña y que, en principio, seguirán cumpliendo funciones en el ecoparque. Habrá que seguir de cerca este traspaso y que sean respetados los derechos laborales de los trabajadores y trabajadoras del lugar.
  • Deseamos que el nuevo “ecoparque” sea un espacio libre y gratuito para el público en general y sobre todo que se involucre a los vecinos y vecinas en la definición de un plan de manejo del parque. Sería importante que el GCBA escuche e involucre a todo aquel que le interese el tema. Para esto cuenta con la valiosa herramienta de la junta comunal y los consejos consultivos comunales, que la mayoría de las veces desestiman. Esperamos que ese sea el lugar de discusión y participación.
  • 13528041_1747639222118723_2876436513313051518_oNo debemos olvidar que en el Zoo hay 52 edificios declarados Patrimonio de la Ciudad y Monumento Histórico Nacional, así que esperamos que el área que ahora se ocupe de manejo del parque presente un informe que de cuenta de qué manera van a conservarlos y poner en valor aquellos que Zoológico de Buenos Aires S.A haya abandonado.
  • Podría llegar a suceder que para financiar el nuevo ecoparque el gobierno intente vender, concesionar o ceder algún sector del predio. En ese caso, será tarea nuestra junto con los vecinos, vecinas y organizaciones defender cada centímetro del parque, ya que la Ciudad carece de espacios verdes y el macrismo se empeña en rifar los pocos que quedan para especulación inmobiliaria.
  • Habrá que prestar atención también a la forma en la que los animales son trasladados, dónde, si se cumple con los estándares adecuados, si el hábitat donde son liberados es el adecuad0 y cuáles son las condiciones en las que habitarán los animales que no puedan ser trasladados. Creemos que sería importante que la autoridad que se haga cargo de este tema presente un informe de estado de situación y la forma en la que este proceso se llevará adelante para preservar la integridad de los animales.

Nos parece poco serio que un anuncio de este tamaño y magnitud sea presentado unilateralmente, sin un plan para su ejecución y sin auditorías externas. Las autoridades anunciaron el cierre hasta las vacaciones de invierno para reconvertir el antiguo Zoo en un “ecoparque; es decir que, en tan sólo un mes, tendrán que revertir 140 años de historia, poner en valor el parque, trasladar en forma adecuada y bajo estándares adecuados a los animales, garantizar la estabilidad laboral de todos los trabajadores y trabajadoras de lugar, diseñar un espacio con participación de los vecinos y vecinas y crear un espacio interactivo de educación ambiental. Creemos que es un gran desafío para el corto tiempo que se proponen, donde la única garantía de que se revierta la situación anterior es a través de la participación popular en el manejo del “eco-parque”. Es tarea nuestra ahora prestar atención a cada uno de estos puntos que creemos importantes y seguir peleando para garantizar las condiciones de los animales, de los trabajadores y el derecho de los vecinos y vecinas a disfrutar de un espacio educativo, interactivo, público y gratuito.