Educación

El ajuste en la Universidad de Buenos Aires

2 mayo, 2016

Compartimos el informe elaborado por Nuevo Encuentro Universidad – UBA sobre el recorte presupuestario en la Universidad de Buenos Aires.


¿Qué pasa en la UBA?

El 2 de mayo en la sesión de Consejo Superior de la UBA se aprobó el presupuesto 2016 el cual ratificó las preocupaciones esgrimidas los días anteriores desde los más diversos sectores del claustro estudiantil, docente y no docente y llevó a un importante grado de movilización expresado en paros, marchas y asambleas. En un contexto absolutamente desfavorable para los valores de una sociedad inclusiva, con la educación pública como estandarte y derecho consagrado, estamos frente a uno de los más brutales recortes presupuestarios de los cuales se tenga memoria; orquestado por un plan político centralizado desde el Gobierno Nacional y ejecutado sin más miramientos desde la comodidad de la Secretaría de Hacienda de la propia institución.

Es necesario en este contexto, contar con la información más rigurosa y detallada posible, más aun teniendo en cuenta que con este presupuesto se estima (en cálculos de las mismas autoridades que lo aprobaron) que sólo es posible cubrir el funcionamiento de la UBA hasta el mes de Octubre. Las preocupaciones se hacen aún más evidentes si se compara la asignación actual con el presupuesto destinado a la UBA para el 2015.

El presupuesto que el Gobierno Nacional le otorgó a la UBA en estos años

Todos los años a través del Presupuesto Nacional el Poder Ejecutivo determina el monto a transferir a cada una de las Universidades Nacionales y programas específicos. Además, a partir de 2014 se facultó al Jefe de Gabinete de Ministros a incorporar créditos en forma adicional al presupuesto asignado a cada Universidad con un monto máximo total. A esto se le denomina “Planilla B” ya que funciona como una segunda asignación presupuestaria que se define en el transcurso del período.

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Entre 2003 y 2016 el presupuesto sancionado de la UBA pasó de $ 300 millones a $ 8.689 millones, es decir que se multiplicó 28 veces. Si tenemos en cuenta la inflación del período el aumento presupuestario en términos reales es de al menos 115%, o sea que se multiplicó por 11.

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Al analizar la “Planilla B” se registra que entre 2014 y 2016 se mantiene constante la cantidad de crédito asignado para gastos de funcionamiento a todas las universidades en $ 400 millones, de este total la UBA recibió $ 42 millones en 2014 y 2015.

Desatado el conflicto presupuestario, Mauricio Macri anunció que se dará una partida presupuestaria extraordinaria de $ 500 millones para gastos de funcionamiento, lo cual se entiende que se adicionaría a los $ 400 millones previstos en el presupuesto. Esto representaría un aumento de $ 52 millones para la UBA, monto que representa un 0,6% del presupuesto 2016 y eleva la asignación de la UBA a $ 94 millones.

Al mismo tiempo, el monto de “otros gastos” de la “Planilla B” se incrementó de $ 600 millones a $ 2.885 millones. De este total, $ 1.500 millones están destinados a financiar planes específicos para el apoyo a carreras y acciones universitarias en áreas estratégicas prioritarias para el desarrollo nacional, concepto que antes se llevaba el total de los otros gastos de la planilla.

Motivado no sólo en los aumentos de la planilla B, sino también en las asignaciones presupuestarias extraordinarias, la UBA en diciembre aumentó su planificación de gasto en un 16% ($ 1.000 millones) que llevó al total para el año a $ 7.759 millones. Aunque se desconoce qué parte de esas asignaciones efectivamente ingresaron a las arcas de la universidad.

El resto se distribuye de la siguiente forma: $ 300 millones destinados a financiar la ampliación de la infraestructura y evolución derivada del aumento de matriculados en universidades, $ 60 millones a la Facultad de Odontología de la UBA a fin de concluir las obras de ampliación y $ 25 millones destinados al financiamiento de la CONEAU.

La pésima distribución de los recursos al interior de la UBA

El 2016 no es la excepción al ya conocido desempeño del Rectorado y su Secretario de Hacienda Emiliano Yacobitti a la hora de cerrar el presupuesto al interior de la UBA: facultades afines beneficiadas, facultades opositoras castigadas, relegar la garantía del derecho a la educación, son prácticas conocidas en  esta universidad. Quienes conozcan más de cerca el funcionamiento de la Facultad de Ciencias Económicas y estén familiarizados con la disposición absoluta y discrecional de los recursos propios de la Facultad en el práctico montaje de un armado paralelo y arancelado; más que sorprenderse de estas noticias podrían haber apostado sobre cuándo iban a suceder.

Comparación entre el presupuesto 2015 sancionado y vigente y 2016

Entre el presupuesto votado por el Consejo Superior en marzo de 2015 y el de 2016, el incremento presupuestario fue del 30%. Porcentualmente, el incremento se dedicó en su totalidad a los gastos en personal (inciso 1), que representan un 92,4% de los gastos totales. El aumento para los incisos del 2 al 5 fue muy reducido en comparación con marzo del 2015, sobre todo en el gasto en bienes de uso, que se redujo en más de mitad y en bienes de consumo que aumentó un 8%, muy por debajo de la inflación. Si bien la situación en general es grave, la peor parte se la llevan los hospitales: el Hospital de Clínicas no tuvo aumentos nominales en gastos de consumo ni en servicios no personales. El Ciclo Básico Común se encuentra muy desfavorecido también.

En un esquema donde los servicios públicos incrementaron fuertemente su valor y la inflación hizo lo propio sobre los bienes de consumo afectando los salarios, el presupuesto queda chico.

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Peor aún si comparamos el presupuesto del 2016 con el votado en diciembre de 2015, que contempla ampliaciones respecto al de marzo encontramos que el gasto del presupuesto creció sólo un 12% y los gastos de funcionamiento que son los que van del inciso 2 al 5 cayeron en términos nominales un 2%.

En conclusión, la UBA tendrá un presupuesto en términos reales al menos un 20% menor al del año pasado si no se le otorgan nuevas partidas desde el Gobierno Nacional

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Por último, cabe destacar que las becas de investigación aumentan un 9% y las Sarmiento (apoyo económico para garantizar la permanencia en la Universidad) un 0%. También la partida destinada a Obras cae un 63%. Además, resulta llamativo que sea la Gestión Centralizada la que incrementa en mayor medida su presupuesto en el inciso 1-26% respecto a diciembre y 48% a marzo- mientras que en las facultades, colegios, hospitales y CBC el aumento es del 12% y 30%, respectivamente, entre un 14 y 18% menos que el aumento previsto para los ítems mencionados.

Volver a las velas

En relación a la tan mencionada cuestión del aumento tarifario de servicios es importante mencionar que el pago de electricidad, gas natural y agua potable es centralizado en la Universidad de Buenos Aires, por lo que no son las unidades académicas quienes pagan sus propias facturas  sino que lo hace la administración central.

La proyección de gasto en 2016 para estos servicios es de 133 millones, un incremento del 0% respecto al presupuesto vigente en diciembre de 2015, lo que pone sobre la mesa la problemática en relación a la distribución de los recursos de la Universidad. Después del enorme incremento de las tarifas que genera esta situación insostenible, ni el Ministerio de Educación ni el de Energía brindan soluciones reales.

Conclusiones

Como si fuera poco, la Ley de Presupuesto 2016 prevé una partida extraordinaria para la función salud de las universidades nacionales de $ 1000 millones. De esa partida, $ 711 millones eran destinados a la UBA pero nunca llegaron.

En un contexto de aumento de inflación con aumento de los costos de los productos básicos y caída de los salarios reales la reacción política hasta aquí ha sido nula. A este ritmo no sólo habrá muchas menos universidades sino que la educación pública como garantía de inclusión social, derecho universal y calidad académica comenzará a sufrir serios embates.

Frente a eso, la única alternativa viable para frenar el ajuste universitario parece ser la organización y unidad de todos los sectores universitarios manteniéndose en alerta y movilización.