Hábitat

Las mentiras del PRO en materia de vivienda

21 octubre, 2015

PROMESAS Y REALIDADES

En compañía de distintos referentes del PRO y de la alianza “Cambiemos”, Mauricio Macri presentó recientemente el plan de vivienda que habría de implementar en el caso de ser elegido presidente de la nación.

macri viviendaSu ambicioso programa propone:

1 – Construir 100.000 viviendas por año y finalizar las más de 200.000 que se encuentran en ejecución por el Gobierno Nacional.

2 – Urbanizar 100 villas y asentamientos precarios por año.

3 – Otorgar un millón de créditos hipotecarios a treinta años con fondos de la ANSES, cuya cuota mensual se asimilaría a la de un alquiler.

4 – Crear un programa de escrituración de viviendas, y entregar 750.000 escrituras en cuatro años.

Sin embargo, en un notable contraste con sus promesas, los programas destinados a mejorar las condiciones habitacionales en la Ciudad de Buenos Aires durante la gestión del PRO han brillado por su ausencia.

Veamos una a una las promesas de campaña del actual Jefe de Gobierno porteño:

1 – Macri promete construir 100.000 viviendas por año y finalizar las más de 200.000 que se encuentran en ejecución por el Gobierno Nacional.

Sin embargo, exceptuando la finalización de sólo dos obras de cooperativas iniciadas en gestiones anteriores, el PRO no construyó ni una sola vivienda sin valerse de fondos del Estado Nacional, a pesar de que 500.000 personas se encuentran en situación de déficit habitacional.

En particular, el Instituto de Vivienda de la Ciudad construyó alrededor de 1.250 viviendas por año durante la gestión macrista, que fueron financiadas en su mayoría con recursos nacionales (tanto de programas federales, como de ACUMAR en las relocalizaciones del camino de sirga).

En simultáneo, entre 2008 y 2013 el PRO no ejecutó el 28% de los recursos que tenía disponibles para los distintos programas de vivienda[1] (un total de 1.500 millones de pesos). Con esos fondos se podrían haber construido más de 18.500 viviendas multifamiliares de 60 metros cuadrados de categoría confortable[2], cifra que hubiera duplicado la cantidad de viviendas construidas durante la gestión del macrismo.

En la actualidad, el IVC informa en su página web que se encuentran en ejecución 12 obras (la mayoría de ellas iniciadas hace más de 4 años), con un total de 2.383 unidades funcionales.

De esas 12 obras, 10 son financiadas a través de distintos programas del Estado nacional (y representan 2.357 viviendas).

Las 2 obras restantes se financian con fondos del Gobierno de la Ciudad en el marco del programa de Rehabilitación del barrio de la Boca, pero no implican la construcción de viviendas nuevas sino la refacción de dos conventillos (sumando un total de 26 viviendas).

 2 – Macri promete urbanizar 100 villas y asentamientos precarios por año.

Sin embargo, durante sus ocho años de gestión en la Ciudad de Buenos Aires, solamente urbanizó una de las 47 villas que hay en la Ciudad: Pirelli, un barrio de dos manzanas donde según el Censo de 2010 viven apenas 162 de las 275.000 personas que habitan en las distintas villas de la Ciudad.

Vivienda (5)Desde el PRO dicen haber urbanizado Cildáñez, Barrio INTA y Piletones. Pero en los primeros dos casos sólo realizaron obras de pintura de frentes y algunas conexiones a la red de agua; y en Piletones apenas escrituraron viviendas, pero no mejoraron su infraestructura.

En particular, en la ronda de presentación del presupuesto para 2015 en la Legislatura Porteña, el Ministro de Desarrollo Económico enumeró las 1.300 “intervenciones integrales” que se hicieron en villas durante el año:

  • 15 proyectos de “acupuntura urbana” (canchitas)
  • 26 obras de infraestructura
  • 5 obras de interconectividad
  • 1.254 “actividades de inclusión social” (actividades deportivas y de recreación en general)

Exceptuando las 1.254 “actividades de inclusión social”; de las 46 obras reales, 27 se encuentran finalizadas y 19 en ejecución.

El caso de la Villa 20 y el Polo Farmacéutico es representativo del modo en que el PRO interviene en los barrios más carenciados de la Ciudad. En la misma ronda de presupuesto de fines del año pasado, el Ministro de Desarrollo Económico afirmó que sí completaron todas las obras de servicios para el Polo Farmacéutico que se encuentra en Lugano, en el que se instalarán 13 laboratorios. Entre ellas se incluyen obras de cloacas, tendido de gas, pavimento dentro del predio, tendido eléctrico[3].

Vale aclarar que la Ley N° 1768 de creación del Polo Farmacéutico en un terreno enfrente de la Villa 20, fue aprobada en 2005 junto con la Ley N° 1769, de construcción del Hospital de Lugano, y la Ley N° 1770 de urbanización de Villa 20. De esas tres leyes, la del Polo Farmacéutico es la única que efectivamente se está cumpliendo.

En definitiva, el Gobierno de la Ciudad lleva servicios, construye infraestructura para el Polo mientras que, en la vereda de enfrente, la Villa 20 espera todavía la llegada del agua corriente a todas sus casas, la apertura de las calles, el tendido eléctrico, la construcción de cloacas para todas sus manzanas.

A su vez, sostienen que empezaron los procesos de urbanización en Ciudad Oculta y en la Villa 20, pero hasta el momento sólo han emplazado una plaza con césped sintético para cada barrio.

Además, el Gobierno de la Ciudad sigue incumpliendo con las leyes que lo obligan a urbanizar diferentes villas de la Ciudad (la N° 403, de la Villa 1-11-14, del año 2000; la N° 1.333, del barrio Ramón Carrillo, del año 2004; la N° 1.770, de la Villa 20, del año 2005; y la N° 3.443 de las villas 31 y 31 bis, del año 2009).

En particular, el lunes 5 de octubre, casi al mismo tiempo que Macri anunciaba su plan de vivienda a nivel nacional, en la Comisión de Vivienda de la Legislatura Porteña, los legisladores del PRO se negaron a votar el dictamen de urbanización de la Villa 31.

3 – Macri promete otorgar un millón de créditos hipotecarios a treinta años con fondos de la ANSES, cuya cuota mensual se asimilaría a la de un alquiler.

Sin embargo, según el Presidente del Banco Ciudad, Rogelio Frigerio, el Gobierno de la Ciudad sólo ha entregado 2.500 créditos entre 2012 y 2015[4]. El propio Frigerio admitió que son “muy poquitos[5].

A su vez, según afirmaron los funcionarios del PRO en la defensa del presupuesto del Ministerio de Desarrollo Económico para 2015, entre los fondos presupuestados y los que habría de asignar el Banco Ciudad, el ejecutivo porteño sólo destinaría un total de mil millones de pesos para créditos para la adquisición de viviendas. En consecuencia, si a pesar de que no figura en ninguna parte del presupuesto, es cierto que el Banco Ciudad destinó esos fondos al otorgamiento de créditos, sólo se habrían entregado 1.000 créditos de $1.000.000 o, 1.700 de $600.000, cantidad muy poco significativa en relación a las 500.000 personas en situación de déficit habitacional en la Ciudad de Buenos Aires.

El IVC tiene una línea de créditos para personas en situaciones habitacionales críticas, las líneas de la Ley 341 y el programa de Vivienda con Ahorro previo. De la primera, se entregaron menos de 100 créditos individuales durante toda la gestión macrista, y ninguno nuevo para cooperativas[6]. Del segundo programa, no se entregó ningún crédito nuevo porque no se destinan fondos para construir viviendas para responder a esa demanda.

4 – Macri promete entregar 750.000 escrituras de viviendas en cuatro años.

Sin embargo, la política de entrega de escrituras del macrismo esconde en realidad una lógica perversa.

La escrituración de las viviendas debería hacerse una vez que se han garantizado las condiciones de habitabilidad al interior de las casas y la infraestructura necesaria: la provisión de agua, de gas, de electricidad y la conexión a cloacas; la apertura de calles; la conectividad.

piedrabuenaEn efecto, durante sus ocho años de gestión en el Gobierno de la Ciudad, el PRO se ha amparado en el legítimo derecho de las familias a ser dueñas del lugar en el que viven, para desligar al Estado de toda responsabilidad en el mejoramiento de las condiciones habitacionales de los sectores más vulnerados.

Siguiendo esta lógica, desde 2011 ha entregado 5.000 escrituras en el marco del programa “Mi Propiedad”[7], pero cada una de estas entregas no fue el resultado de un mejoramiento previo de la situación de cada vivienda ni de los barrios en las que estas se encuentran. Por el contrario, transfiriendo la propiedad de los inmuebles a las familias, el PRO procuró legalizar su absoluta desatención de los problemas de vivienda por los que atraviesan estos barrios, y el incumplimiento de las leyes que obligan a la urbanización de las villas.

Y además, entre sus propuestas Macri también afirmó que pretende “relajar las normas para darles las escrituras a esas familias”[8]. Esto ratifica el objetivo de desligar al Gobierno de la Ciudad de la responsabilidad de construir la infraestructura necesaria para que esas regularizaciones dominiales sean el reflejo de la propiedad de viviendas dignas.

EL PARADIGMA “PRO” DEL AJUSTE EN VIVIENDA

Las promesas en materia de vivienda que Macri presentó en el marco de su campaña presidencial son preocupantemente similares al compromiso que asumió antes de ser elegido Jefe Gobierno de construir diez kilómetros de subte por año. El agravante ahora es que los ocho años de gestión al frente de la Ciudad de Buenos Aires no ofrecen ninguna confianza de que, en este caso, va a implementar debidamente el programa que presenta.

Esto es el resultado de la concepción ideológica del macrismo sobre el rol que debe tener el Estado en las políticas de vivienda. En efecto, según explicó a fines de 2014 en la Legislatura el Ministro de Desarrollo Económico de la Ciudad, Francisco Cabrera, el PRO ha implementado un “salto cualitativo desde un Estado constructor a un Estado promotor”[9]; lo cual implica que el Estado no debe dedicarse a construir viviendas sino, únicamente, a promover las condiciones para que eventualmente el mercado se haga cargo de esta tarea.

Por ello, la participación presupuestaria de los programas de vivienda en el total del presupuesto de la Ciudad ha disminuido notablemente, pasando del 3,98% en 2008 al 2,35% en 2015. Asimismo, entre 2008 y 2013 el ejecutivo porteño no ejecutó el 28% del total del presupuesto asignado a estos programas (casi 1.500 millones de pesos).

Las consecuencias de esta perspectiva están a la vista: la mayor cantidad de viviendas que el sector privado ha construido durante estos años se situó en las zonas de la ciudad de menor déficit habitacional (el norte y el centro); y a su vez, el 40% de ellas fueron lujosas y suntuosas[10].

El desarrollo del mercado inmobiliario generó el aumento del precio del suelo en algunos sectores de la Ciudad, con los consecuentes procesos de gentrificación. La consecuencia de esto es que cada vez más cantidad de porteños alquila, disminuyendo la cantidad de propietarios en 2014 al 54,7% mientras que en 2005 representaban el 62,2%[11].

En definitiva, el Estado de la Ciudad ha permitido que la construcción de viviendas dejara a la intemperie a los sectores de la población que más lo necesitan. Por eso el déficit habitacional en la ciudad más rica del país no para de crecer, y alcanza a 500.000 personas según estimaciones recientes.


[1] No se puede extender la información al 2014 porque el Ministerio de Hacienda del GCBA no publicó la ejecución del presupuesto del IVS del cuarto trimestre de dicho año.

[2] Com.Unidad Buenos Aires: El déficit habitacional en la Ciudad de Buenos Aires: un problema que tiende a profundizarse. Disponible en http://comunidadbsas.com.ar/?p=487

[3] Versión taquigráfica Comisión de Presupuesto 2014.

[4] Los programas del Gobierno de la Ciudad a tal efecto son “Primera Casa BA” y “Mi Casa BA”.

[5] http://tiempo.infonews.com/nota/150646/el-pro-admitio-el-rotundo-fracaso-de-su-programa-de-creditos-para-la-vivienda

[6] De las 120 cooperativas que compraron suelo por esta operatoria ninguna lo hizo durante la gestión macrista. Sólo se avanzó en las obras que estaban iniciadas. Al 2014 se encontraban en ejecución 37 obras, 12 se encontraban sin avance y 2 se terminaron en 2012.

[7] Las escrituras fueron entregadas, principalmente, en complejos habitacionales dependientes de la Ciudad y en distintas villas y asentamientos. Piedrabuena, Rivadavia II, Soldati son nombrados en la página del IVC como los barrios más beneficiados en el proceso de escrituración. Al momento, el Gobierno de la Ciudad no realiza obras de mejoras ni de infraestructura en esos barrios.

[8] Citado de http://pro.com.ar/blog/2015/10/06/propuesta-del-frente-cambiemos-vivienda/

[9] Com.Unidad Buenos Aires: Del “Estado constructor” al “Estado promotor”: el paradigma PRO del ajuste en vivienda. Disponible en http://comunidadbsas.com.ar/?p=654

[10] Com.Unidad Buenos Aires: El déficit habitacional en la Ciudad de Buenos Aires: un problema que tiende a profundizarse. Disponible en http://comunidadbsas.com.ar/?p=487

[11] DG Estadísticas y Censos. Anuario Estadístico 2014.