Salud

La desfinanciación del Hospital Garrahan por parte del Gobierno de la Ciudad

6 octubre, 2015

EL HOSPITAL GARRAHAN

El Hospital Garrahan fue fundado durante la presidencia de Raúl Alfonsín, en el año 1987, luego de la creación del Ente Hospital de Pediatría SAMIC (Servicio de Atención Medica Integral para la Comunidad) a través del Decreto N° 598/87.

Su constitución definitiva como Hospital de Pediatría SAMIC “Dr. Juan P. Garrahan” se produce a través del Decreto N° 815/89. La norma también aprueba el convenio suscripto ente el Estado Nacional y la entonces Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires, mediante el cual las administraciones se comprometieron a aportar “por mitades los recursos presupuestarios anuales necesarios para asegurar el funcionamiento del Hospital y su desarrollo”, y a conformar un Consejo de Administración con representantes de cada una de ellas.

A su vez, a través del Decreto N° 262/95, se ratificó un convenio suscripto entre la Ciudad y la Nación en donde las partes acordaron no transferir el hospital a jurisdicción municipal “por entender que es de referencia nacional”.

El Garrahan es un establecimiento público de referencia nacional, especializado en la resolución de problemas complejos de salud infantil. Atiende a niños de todas partes del país: en 2014 se registró que el 56,8% de los egresos del hospital fueron pacientes del Conurbano Bonaerense; el 21,7%, del interior del país; el 13,89%, de la CABA; el 7,4%, del interior de la provincia de Buenos Aires; y el 0,7%, del extranjero.

LA DESFINANCIACIÓN DEL GARRAHAN POR PARTE DEL GOBIERNO DE LA CIUDAD

A pesar de que está obligado por el Decreto N° 815/89 a aportar el 50% de los fondos presupuestarios necesarios para el Hospital, el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires ha incumplido con su responsabilidad en cinco de los ocho años de la gestión macrista.

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Tras dos años de incumplimiento, los trabajadores del Hospital iniciaron una demanda judicial en el año 2010 y, en consecuencia, la jueza Liberatori instó al Gobierno de la Ciudad a saldar la deuda. Como no hubo respuesta por parte del ejecutivo porteño, la magistrada trabó un embargo sobre sus cuentas por el monto adeudado. A partir de entonces, en 2012 y 2013 el macrismo cumplió debidamente con sus compromisos presupuestarios.

Sin embargo, a partir de 2014 no sólo volvió a incumplir, sino que la proporción de los fondos no transferidos fue considerable y creciente. En efecto, mientras que en 2014 no aportaron el 14% de los fondos comprometidos ($126.000.000 de un total de $900.000.000 comprometidos); tal proporción se elevó durante este 2015 al 25% (más de $340.000.000 de un total de los $1.324.000.000 comprometidos). Sumando estos dos años, el Gobierno de la Ciudad no ha transferido más de $467.000.000 que tenía comprometidos. Y el total de la deuda de la gestión macrista ya excede los $550.000.000.

Tal comportamiento contrasta con el del Estado Nacional, que todos los años ha transferido debidamente los fondos comprometidos.

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LAS RAZONES DEL MACRISMO: VACIAMIENTO DE LA SALUD PÚBLICA Y FALTA DE SOLIDARIDAD

El desfinanciamiento del Hospital Garrahan se inscribe en el marco de una política general de abandono presupuestario de la salud por parte del PRO. En efecto, el macrismo ha disminuido la porción del presupuesto destinada a tal área, del 22,18% del total en el año 2010, al 18,18% en 2015.

Sin embargo, en el caso particular del Garrahan, los funcionarios del PRO aducen un nuevo argumento para justificar su desatención, según el cual el Gobierno de la Ciudad no debería financiar al Hospital en la medida en que lo hace, debido a que la mayoría de sus pacientes no son porteños. En declaraciones a Radio Mitre, Macri afirmó que “el Garrahan era un hospital que lo mantenían la Provincia de Buenos Aires, la Ciudad de Buenos Aires y la Nación, pero desde que arrancamos nosotros, la Provincia se borró y dijo ‘no pongo más’, cuando es el que más lo usa (incurriendo además en un error, al plantear que la Provincia de Buenos Aires financiaba el Hospital).

Este mismo argumento fue sostenido en noviembre de 2010 por el entonces Ministro de Salud de la Ciudad, Jorge Lemus, que en la defensa del proyecto de presupuesto para el año entrante, sostuvo: “Este año estamos dispuestos a discutir este financiamiento (…) Esto no es por ahorrar plata, sino por hacer justicia con el resto de nuestros hospitales y con la gente que atienden. (…) En el Hospital Garrahan, como usted sabe, solamente se atiende un 15 por ciento de nuestra jurisdicción y el resto son de otras jurisdicciones. (…) esta es plata que nosotros no estamos ofreciéndole al resto de nuestro sistema de salud.”

Esta noción implica una escandalosa falta de solidaridad del macrismo con los miles de niños y niñas que vienen a atenderse desde todas partes del país a este hospital insignia.

La salud pública no sólo debe ser gratuita y de excelencia, sino también incondicionalmente universal y no restringida por razones jurisdiccionales ni de ningún otro tipo.

Pero inclusive, si alguien adoptase la misma lógica economicista y mercantilista del PRO, llegaría a la conclusión que su argumentación se basa en una curiosa omisión. En efecto, así como el Gobierno de la Ciudad financia el 50% del presupuesto de un hospital cuyos pacientes no son todos porteños; los ingresos que la jurisdicción percibe tampoco son generados únicamente por porteños.

Por caso, la Ciudad recaudó en 2014 más de $40.000 millones a través del impuesto por ingresos brutos (el cual representa, a su vez, el 63% del total de los ingresos percibidos por la Ciudad). Dicho impuesto se nutre del aporte del conjunto de los trabajadores que se desempeñan en la Ciudad; y de ese total, el 48% vive en el Gran Buenos Aires. En resumen, una proporción muy importante de los ingresos que percibe el ejecutivo porteño es generada por las mismas personas a las que Macri pretende cobrarles la atención en el Hospital Garrahan.

Y además, según esta misma idea, el ejecutivo porteño también debería desfinanciar otros servicios que no son utilizados únicamente por porteños, como el subte, las autopistas, o incluso el mantenimiento de las calles de la Ciudad.

El macrismo ha sumado recientemente a esta argumentación el intento de responsabilizar a la administración del propio Hospital por la insuficiencia de fondos. El actual Jefe de Gabinete y futuro Jefe de Gobierno de la Ciudad, Horacio Rodríguez Larreta, declaró hace algunos días que en el Garrahan “sabían de antemano el presupuesto y son ellos los que deben ajustarse”.

Acompañando esta iniciativa, la bancada del PRO presentó en la Legislatura porteña un proyecto de pedido de informes solicitando información sobre los gastos y las contrataciones del Hospital, buscando instalar la idea de que han gestionado mal su presupuesto. El hecho de que esta presentación constituía únicamente una maniobra política para poner en tela de juicio a la administración del Hospital (y en simultáneo desresponsabilizar al ejecutivo porteño por la falta de presupuesto del Garrahan) queda demostrado en que el contenido del proyecto de pedido de informes era prácticamente idéntico a un requerimiento de información elevado por el Presidente de la Comisión de Presupuesto de la Legislatura, Alejandro García, que había sido oportunamente respondido un día antes de que el diputado macrista presentara su proyecto.

En relación a este punto, entre los años 2011 y 2014 se realizaron auditorías sobre los estados contables del Hospital, que evaluaron el estado de la situación patrimonial, de recursos y gastos, de la evolución del patrimonio neto, y del flujo de efectivo. Y todas ellas (incluida la elaborada por el Síndico General de la Ciudad en 2012) concluyeron que la gestión de los recursos ha sido correcta.

Por último, también cabe destacar que la solicitud de presupuesto que el propio Garrahan eleva a los poderes ejecutivos de la Nación y de la Ciudad de Buenos Aires, fue firmada por los cuatro miembros del Consejo de Administración: los dos que representan al Estado nacional (Oscar Trotta y Cristina Giménez), y los dos que representan al ejecutivo porteño (Marcelo Scopinaro y Rubén Nieto). Esto quiere decir que el PRO ajusta el presupuesto que sus propios consejeros administrativos del Garrahan (junto con los de Nación) solicitan.

CONCLUSIONES

Como ya ha quedado demostrado, la administración del gobierno de Mauricio Macri en la Ciudad de Buenos Aires tiene una concepción ideológica que tiende a ajustar y achicar el presupuesto en los sectores donde más se necesita al Estado, en este caso, en el área de salud.

Paradójicamente, aducen falta de presupuesto para el Hospital Garrahan y destinan partidas millonarias para Niembro, para pautas publicitarias fantasmas y empresas de amigos que llamativamente son adjudicatarias de las contrataciones directas por montos exorbitantes.

La Ciudad de Buenos Aires tiene el centro de salud público infantil más importante de Argentina y con estas decisiones políticas el macrismo pone en riesgo su excelencia, su calidad y la prestación de sus servicios.

Este tipo de metodología de recorte de los presupuestos vinculados a la inversión social (salud, vivienda, educación) es una práctica sistemática del gobierno de Mauricio Macri. En este sentido, la gestión llevada adelante  en la Ciudad es una prueba de laboratorio de lo que haría en el país en el caso de ser elegido como presidente.



ANEXO

El Hospital Garrahan cuenta con un total de 21 especialidades: anestesiología, cardiología, cirugía general, cirugía plástica, crecimiento y desarrollo, dermatología, endoscopia respiratoria, gastroenterología, genética, hemato-oncología, hemodinamia, nefrología, neumonología, neurología, nutrición, oftalmología, otorrinolaringología, terapia radiante, urología y salud mental.

Tiene 513 camas de internación (137 de ellas para cuidados intensivos y trasplantes); mantiene índices de ocupación anual promedio que son superiores al 96% del establecimiento, y una demanda insatisfecha en el área de Internación en Cuidados Intermedios y Moderados.

Casi el 40% de los casos de cáncer pediátricos del país se atienden en este hospital. A su vez, el 60% del total de los trasplantes pediátricos y el 80% de los hepáticos también se realizan en él. Además, cuenta con el único Banco Público de Cordón Umbilical y con el Centro Regional de Hemoterapia, que garantiza sangre segura a todos los hospitales de la ciudad de Buenos Aires y algunos de la región metropolitana.

A su vez, el Hospital da respuesta a la demanda quirúrgica de todas las especialidades durante los 365 días del año, incluyendo las guardias, cuando tal servicio no está garantizado en los hospitales de la Ciudad. Y también cumple un rol importante como formador del personal de salud: más de mil profesionales, técnicos y enfermeros pasan cada año por la institución en etapa de aprendizaje.

Durante los últimos años, el Hospital ha aumentado notablemente su capacidad.

  • El numero de egresos anuales del área de internación aumentó de 7.332 en 1988 a 19.375 en 2008, y en 2014 la cantidad de egresos fue de 25.615. En simultáneo, el promedio de permanencia de los pacientes disminuyó desde más de 11 días en 1988 a 7,5 días en 2008, y alcanzó en 2014 un promedio de 6,7 días. A su vez, la tasa de mortalidad de los pacientes bajó del 3,85% en 1988 al 1,5% en 2008, y en 2014 llegó al 1,07%.
  • En relación a las consultas externas y de emergencia, en 1988 se realizaron 181.160; en 2008 había crecido a 262.851; y en 2014, 339.523.

Respecto de las cirugías, en 1988 se realizaron 5.568; en 2008; y en 2014, 9.769. En cuanto a las cirugías de mayor complejidad, en 1988 se llevaron adelante 1.344; en 2008, 2.997; y en 2014, 3.064.