Gobierno y Participación

Entrevista a María Suárez, Diego Sokolowicz y Laureano Bielsa, comuneros electos de Nuevo Encuentro – FPV

26 agosto, 2015

_DSC1789ph¿Qué balance hacen de las elecciones en cada una de sus comunas?

Laureano Bielsa (LB): La comuna 2, Recoleta, tiene una concentración muy importante del electorado más conservador de la ciudad. En el ballotage el macrismo ganó con el 65%, que no es mucho más que lo que sacó en las PASO, que había sacado el 58%. Así que, en el marco de la comuna, subió 7 puntos, que es razonable. Se profundizó una tendencia que se venía dando, el macrismo tiene por lejos un armado político mejor que el que tienen el resto de las organizaciones, de más presencia mediática, que eso es algo que está en toda la Ciudad pero que repercute mucho en la Comuna 2. Una comuna poblada de muchos edificios, con mucha vida hacia adentro, con lo cual el grado de incidencia de los medios de comunicación es todavía mayor. Después, por supuesto, lo que tiene que ver con la composición socio-económica de la comuna, que es una clase media, media-alta, que históricamente está identificada con los sectores más pudientes y más conservadores.

Diego Sokolowicz (DS): En la Comuna 14, Palermo, sucedió algo similar. El hecho de que el macrismo haya ganado el ballotage perdiendo en 9 de las 15 comunas, habla que en las que ganó, como es el caso de Palermo, ganó por mucho. En el ballotage sacaron casi el 60%, claramente es uno de los bastiones del macrismo. Además, en particular, la Comuna 14 es una comuna muy poblada y también es la más grande en superficie. Evidentemente es un terreno en el que el PRO se siente muy cómodo para hacer política, tiene su núcleo duro del electorado. Igualmente, nosotros en las elecciones generales sacamos un 15%, aumentando el caudal respecto de las PASO y creo que todavía hay margen para crecer. Particularmente hay en Palermo un electorado volátil, que esta elección fue para Lousteau porque nosotros no logramos interpelarlo, pero me parece que puede acercarse al kirchnerismo.

María Suárez (MS): La Comuna 3, Balvanera y San Cristóbal, tiene una característica distinta a Palermo y Recoleta. Acá históricamente existe una militancia muy fuerte de lo que es el peronismo, fundamentalmente en la zona más sur, que es en el barrio de San Cristóbal, y tiene características muy similares a la Comuna 4 (Parque Patricios, La Boca, Barracas y Pompeya). Por otro lado, son dos barrios pero en realidad tenés zonas muy marcadas como Congreso, Once, Abasto y la zona de San Cristóbal más histórica; lo que hace diferente la participación de los vecinos y las vecinas en la comuna. No tiene nada que ver la zona sur con lo que es el Abasto, que en los últimos años cambió el perfil absolutamente porque se concentró un polo de desarrollo inmobiliario que tiene características completamente distintas a lo que era el barrio hace 20 años, cuando yo empecé a militar y decidí vivir en el Abasto. Había casas bajas, había un entramado social que se rompió, que se rompió en toda la Ciudad de Buenos Aires pero que en estos barrios se caracteriza por haber sido más marcado todavía. Pero hay mucha militancia y una militancia sostenida, donde algunos espacios políticos históricamente han conformado la malla política de lo que es la comuna y la interpelación con la gente fundamentalmente. Con respecto a Nuevo Encuentro, se afianzó estos últimos años, crecimos mucho. En las elecciones teníamos un piso de 20,7 y llegamos al 24,7%. Luego de las PASO subimos mucho. Hubo una unidad con respecto a una sola lista y a un solo criterio para entablar la campaña. Nosotros ahí tuvimos protagonismo porque teníamos la posibilidad de ser los que encabezábamos la lista del Frente para la Victoria.

aMaría, en tu caso que has sido reelecta como comunera, en estos cuatro años que tenés de experiencia, ¿cuál fue la política del PRO con respecto a las comunas?

MS: La política con respecto a las comunas es desactivar absolutamente todo lo que tenga que ver con la participación ciudadana. La Ley de Comunas fue reinterpretada por el PRO con la intención de devaluarla y querer modificarla, de tal manera que los ciudadanos no crean en la descentralización de las comunas y que el comunero sea un burócrata más. Al día de la fecha nuestras funciones como comuneros no fueron cumplidas. Nosotros no cumplimos la función que la ley expresa claramente, que son funciones que se llaman inclusivas y concurrentes. La nuestra es una tarea política y es una tarea administrativa. Hoy por hoy sí se puede dar que vos tengas actividad política, pero con respecto a lo administrativo de la comuna (que es por ejemplo cómo utilizar el presupuesto) no tenés injerencia, aunque tampoco la tienen los Presidentes de la Junta Comunal que son del PRO; no las tiene ningún comunero.

Es una decisión política que en la agenda del PRO las comunas estén completamente devaluadas. Pero si se instalara la Comuna y funcionara como debería, la gente conocería que hay cuestiones que involucran la calidad de la vida de su barrio inmediata, y que las capacidades de un comunero son importantes, tanto en términos de definir el presupuesto junto a los Consejos Consultivos, brazo participativo de las comunas, como poder accionar políticas de desarrollo local. Y eso en este momento no ocurre.

DS: El PRO todo el tiempo trata de instalar que los comuneros son funcionarios que responden al Gobierno Central y que lo único que hacen es ejercer algunas funciones delegadas por él. Evidentemente hay una decisión política, como bien decía María, de desactivar las comunas, quitarle poder, que el Presidente de la Junta Comunal únicamente sea un delegado del poder central. O sea, son como Centros de Gestión y Participación, con el Presidente de la Junta Vecinal administrándolo. El tema de la descentralización, la participación, está fuera de la agenda. Con todo el dinero que gasta el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires en publicidad, nunca salió un spot en la televisión o una nota en un diario explicando qué es el Consejo Consultivo, por qué es importante participar, quién es el comunero de tu barrio, cómo está caracterizada la Junta. ¿Cómo puede ser que nadie desde el aparato estatal esté explicando qué son las comunas y qué es el Consejo Consultivo?

LB: Me parece que es importante, como dice Diego, que podamos encontrar una forma clara y concreta de explicar no solamente qué son las Comunas, sino cuál es la utilidad y cuál es el sentido que nosotros le damos. A diferencia del PRO, creemos profundamente que la ciudadanía tiene que involucrarse en los asuntos públicos, creemos profundamente que la política no es una profesión que se ejerza de 9 a 5 y que tenga que tener un rol meramente estático, sino todo lo contrario, es un rol dinámico permanente. Más todavía en una ciudad de las características de Buenos Aires, que es una ciudad absolutamente cosmopolita, que tiene que representar en su entramado político tradiciones políticas, nacionalidades, culturas, etnias, religiones, todo en un mismo plano. Entonces, que esa ciudad sea gobernable, que esa ciudad sea vivible, sea pasible de tener un desarrollo real para sus ciudadanos, depende también de que estas instituciones puedan tener éxito. Si no termina siendo un conjunto de compartimentos estancos, que son los barrios a la vez subdivididos en tribus urbanas sin ningún tipo de cohesión interna. Y ese es un rol que también pueden tener las comunas si se las trabaja debidamente, un rol integrado.

MS: Ahora estamos viviendo una etapa donde se concentra todo justamente en la figura de un Secretario de Atención Ciudadana, Eduardo Macchiavelli, que define que los presidentes de las Juntas Comunales son presidentes de la comuna por ejemplo, son todos del PRO obviamente, y conforman un área que se llama “Intercomunal” en la que nosotros no tenemos participación. La caja chica la maneja el Presidente de la Junta Comunal, y hasta la fecha no hubo ni un comunero de la oposición que pueda saber cómo se usa, cómo se destina ese presupuesto. Nosotros estamos peleando para poder acceder, primero, a un espacio físico, porque en general no lo tenemos. En mi caso yo todavía no logré tener una oficina. Es más, la última vez que fui a la Comuna me pidieron el documento…

bDS: Yo creo que es parte del mismo plan, porque si no te habilitan presupuesto, no te permiten tener injerencia. Y después viene la gente que te votó y te dice: “¿Vos qué hiciste por la comuna?” Y la verdad que vos le tenés que decir: “Nada”. Entonces la respuesta automática es: “Ah, bueno, las comunas no sirven para nada”. Lo que hay que explicar es lo siguiente: no es que las comunas no sirvan para nada, las comunas así como están no sirven para nada; y la Junta Comunal así como está, con esta política, no sirve para nada.

Es una discusión política porque si no te habilitan a ver las cuentas, si no te habilitan a tomar decisiones en la Junta, si no se convoca a la Junta o la convocatoria a la Junta es una pantomima porque no se discute lo sustancioso, después obviamente que nosotros como funcionarios públicos le tenemos que dar respuesta a la sociedad. El PRO se tiene que hacer cargo de las falencias y de cómo está implementando el sistema de comunas.

¿Y qué iniciativas se pueden llevar a cabo entre las comunas y los vecinos para fortalecer la articulación?

LB: Tenemos que pensar cómo generar un dispositivo creativo que te de la excusa para generar esa discusión que planteaba Diego. Por ejemplo, nosotros tenemos la experiencia que estamos armando ahora, que es la red edificios verdes, que consiste en llamar por teléfono o tocar el timbre para hablar con determinados vecinos para explicarles, para discutir que una problemática que todo el mundo ve, como es la basura en la calle, puede en parte resolverse mediante acción ciudadana. ¿Cómo? Bueno, tenemos que reciclar la basura entre todos, tenemos que ver quién la pasa a buscar. Nosotros hicimos una articulación con la cooperativa El Ceibo para que pasen a retirar los residuos por los edificios. Es una buena manera de generar un debate creativo.

DS: Las comunas tienen algunas funciones exclusivas que son básicas en lo referente a espacios verdes, las calles, etcétera. Pero la Junta Comunal puede tener injerencia en cualquier política pública que tenga alguna expresión en la comuna. En ese sentido se abren infinitas posibilidades. En Palermo por ejemplo, hay un problema puntual que tiene que ver con los ruidos molestos. Hay casas que se están derrumbando porque algunos boliches y bares que les ponen al lado no cuentan con las condiciones de seguridad y de cuidado del sonido. La Junta Comunal tiene ahí mucho para participar porque esa es la idea de las comunas, que sea un ida y vuelta constante con los ciudadanos, y que la comuna se adapte a las necesidades y resuelva problemas, además de darles a los vecinos el espacio para que planteen y participen.

MS: Nosotros tenemos cinco ejes de trabajo que tienen que ver con lo cultural, lo patrimonial, la vivienda, la educación y el tema de proyectos locales concretamente, con una mirada integral de distintos actores sociales y políticos. Patrimonio, fundamentalmente, porque es una comuna que tiene un desarrollo y una riqueza patrimonial enorme, y la están tirando abajo, y es un desafío y una defensa que hacemos muchas veces también con los legisladores. Y después toda la parte habitacional, que en nuestra comuna entre este año y el año que viene se van a producir desalojos masivos de muchas casas colectivas, en las cuales ya estamos trabajando adentro. En cuanto a proyectos locales, tenemos uno que se llama Corredor Peruano y tenemos un Frente de Inmigrantes Organizados. En la comuna hay casi veinte mil inmigrantes, así que es una de las poblaciones de mayor presencia intercultural.

¿Cuáles son los desafíos del Frente para la Victoria para seguir creciendo en los próximos años en sus comunas?

MS: Para mí, poder ganar la Ciudad de Buenos Aires, ponernos en sintonía como Frente y como articulación de distintos espacios políticos, para tener en la agenda política la necesidad de ganar esta ciudad y de darla vuelta.

DS: En esta campaña tuvimos poco tiempo para instalar las candidaturas en relación con el resto de los espacios políticos. Larreta es funcionario del Gobierno hace mucho y vino subiendo el perfil público; Lousteau tenía como objetivo gobernar la Ciudad de Buenos Aires hace más de dos años; y nosotros la verdad es que empezamos tarde. Entonces, a partir de este momento, lo que me parece que tiene que pasar es que los dirigentes que en esta campaña 2015 tomaron la tarea de gobernar la Ciudad de Buenos Aires, como Mariano Recalde y Gabriela Cerruti, sigan trabajando en la Ciudad. Por supuesto que tiene que haber toda una fuerza organizada, que ya existe, que está cada vez más articulada, que me parece que está trabajando bien, y que en el camino está corrigiendo cuestiones que hacen que seamos cada vez más competitivos. Yo creo que el Frente para la Victoria puede gobernar la Ciudad de Buenos Aires tranquilamente. Nos quisieron hacer creer que el PRO tenía comprado el electorado y en este ballotage nos dimos cuenta de que no es así. Y a la vez no tenemos que dejar que se instale esta falsa dicotomía en la cual la única oposición es la derecha maquillada, esta derecha de Martín Lousteau.

cLB: Me parece que nosotros ya tenemos algo que el PRO no tiene, que es una ideología y una profunda tradición democrática y de activismo político. Tenemos una estructura que va volviendo a tomar color y va volviendo a tomar una trascendencia en un mapa político. Pero debemos fortalecernos en lo que todavía estamos un poco débiles, que es la cuestión estructural y cambiar de cuajo la cuestión comunicacional. Es necesario un quiebre comunicacional, un quiebre en el registro en el cual nos comunicamos con los ciudadanos. En particular, en la comuna 2 nuestra experiencia fue muy clara con este tema porque llegamos a un mundo en el cual todo kirchnerista tildaba de hostil o intransitable, y fue todo lo contrario. Nos encontramos con una tierra súper trabajable, fértil de ideas, fértil de valores. Y lo primero que tuvimos que hacer fue cambiar el registro, dejar de hablar en términos de “amigo-enemigo”, “gorila-no gorila”, y empezar a identificarnos por la positiva. Es un desafío tener adelante un tipo que está en desacuerdo en el noventa por ciento de las cosas que decís, pero querés encontrar ese diez por ciento con el cual está de acuerdo. Esa es la base sobre la cual empezás a construir, la base de los valores. Es muy difícil que alguien esté en contra del valor de la transparencia, del valor de la solidaridad, del valor de la cooperación. Creo que uno de los principales desafíos del kirchnerismo que se viene es cómo hacer para poder hablar con el ciudadano porteño sin perder las posturas que a nosotros nos identifican, sin perder nuestras banderas y llevándolas adelante, aprender a poder explicárselas al ciudadano, y aprender a demostrarle que son banderas que, en realidad, son comunes a todos.

¿Qué conclusión nos quieren dejar?

LB: Vamos a hacer un buen equipo.

MS: A mí me parece fundamental que los tres podamos establecer una posición dentro de lo que es el bloque de comuneros. Es positivo que nosotros tengamos la posibilidad por primera vez de armar un esquema común e intercambiar opiniones, y poder empezar a plantear proyectos de ley, reformas y propuestas que tengan que ver con las tres comunas.

DS: Las comunas tienen que ver con un recorrido extenso de mucha militancia, de mucha discusión, de la necesidad de descentralizar y de la necesidad de que los ciudadanos de Buenos Aires participen más. En la medida en que aumente la participación, se van a volver a reestablecer los vínculos sociales y los nexos que tanto se debilitaron durante el neoliberalismo. En ese sentido tenemos el desafío que es, aparte de gobernar la ciudad, generar una conciencia sobre este instrumento, sobre esta herramienta. Y ojalá que en los próximos cuatro años podamos trabajar para que avance el peso de las Juntas Comunales y, en definitiva, avance el peso de la ciudadanía en la decisiones del Gobierno, que es de lo que se trata.